Los ‘riders’ rechazan la ley del Gobierno: “Un paso insuficiente”

Un 'rider' de Glovo circula por la Puerta del Sol el día, en Madrid

Repartidor de Glovo, rider -Europa Press

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El Gobierno da luz verde a la denominada Ley de ‘riders’, que pretender laborizar a los trabajadores de reparto de plataformas online.  Sin embargo, y ante la aparente “conquista” de derechos laborales, la Asociación Riders X Derechos, rechaza esta norma. “Un paso insuficiente, poco que celebrar”, afirma.

Los riders argumentan que esta ley supondrá una pérdida masiva de trabajos y critican que la laborización “se realiza abruptamente sin garantizar la permanencia de los actuales trabajadores”. La asociación dice no “confiar” en el criterio de las empresas para convertir “responsablemente a todos los falsos autónomos en empleados”.

El plazo de aplicación de la nueva norma terminará a mitades de agosto, lo que supone el periodo vacacional de numerosos agentes jurídicos que “va a provocar una difícil respuesta a los posibles despidos de las empresas”, argumentan desde la asociación.

La norma además no regulariza a los trabajadores “sin papeles” que han sido víctimas del mercado de alquiler de cuentas, denuncian Riders X Derechos: “Consideramos que Glovo, Deliveroo, Uber Eats, Shargo, Stuart, etc. han visto crecer sus ejércitos de repartidores gracias a la disponibilidad prácticamente infinita de las personas que subalquilan cuentas”.

“Hemos sido víctimas de cientos o miles de accidentes, algunos de ellos mortales. Han defraudado millones de euros necesarios para las arcas públicas, especialmente con esta crisis generada por la pandemia”, denuncian los riders, remarcando que critican que no se haya penalizado a las empresas defraudadoras.

La conquista de derechos

En diciembre de 2017 la Inspección de Trabajo concluía por primera vez que los repartidores de Deliveroo en Valencia eran falsos autónomos. Tras la sentencia, la lucha por los derechos laborales de los repartidores se multiplicaba, destapando en los últimos año 17.957 falsos autónomos en empresas de reparto.

Con la nueva ley se teme que los contratos deriven en una “muy probable” línea de subcontratación, tal y como ocurrió con Las kellys tras las reformas laborales realizadas en 2010 y 2012, que el Ejecutivo no ha derogado, pese a las promesas de la ministra de Trabajo. Además, denuncian, no “protege al resto de la clase trabajadora” centrándose solamente en los derechos de los riders.

Recalcan que la laborización de los riders se ha conseguido, en mayor parte, por la “suma de fuerzas de diferentes sindicatos, académicos comprometidos y de la fuera de la red internacional contra la uberización”.

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