Los problemas de suministro se agravan en Europa y disparan los precios del gas natural

Instalaciones de almacenamiento de gas natural de la empresa Astora en Rehden, en el norte de Alemania. Astora es una filial de la compañía energética rusa Gazprom. Foto: Mohssen Assanimoghaddam/dpa Crédito: Mohssen Assanimoghaddam/dpa

Instalaciones de almacenamiento de gas natural de la empresa Astora en Rehden, en el norte de Alemania. Astora es una filial de la compañía energética rusa Gazprom. Foto: Mohssen Assanimoghaddam/dpa

El precio del gas natural en Europa se ha disparado hasta su mayor registro en cuatro meses. A los temores sobre el embargo ruso se suman ahora las huelgas previstas en Noruega, que amenazan con tensar aún más el mercado.

Los futuros de referencia, que se han duplicado con creces este año, llegaron a subir un 10% este lunes. Alrededor del 13% de las exportaciones diarias de gas de Noruega está en riesgo por la huelga de los trabajadores del sector energético que comenzará mañana, según aseguró ayer NOG, el lobby del petróleo y el gas del país.

La cotización del gas natural en el mercado TTF holandés, de referencia para Europa, alcanzó hoy su nivel intradiario más alto desde el pasado 9 de marzo (dos semanas después de la invasión rusa de Ucrania), al subir un 8,3%, hasta los 160 euros por megavatio hora (MWh), lo que supone duplicar los precios de comienzos de junio, que se situaban alrededor de los 80 euros/MWh. El equivalente en el Reino Unido aumentó hasta un 16%.

El suministro noruego se está volviendo cada vez más importante para el continente después de que los envíos del mayor proveedor, Rusia, se desplomaran en medio de la invasión de Ucrania y las sanciones posteriores a Moscú. Eso coincidió con una interrupción prolongada en una instalación de exportación clave en los EEUU, otra fuente importante de gas para Europa. El impacto se está extendiendo a través de la economía del continente, perjudicando a las industrias que no pueden trasladar los mayores costos del combustible a los usuarios finales.

Las exportaciones de Rusia cayeron a mínimos de varios años después de que algunos compradores europeos se negaran a cumplir con la demanda del Kremlin de pagar en rublos por el suministro de gas por gasoducto. Además, el exportador estatal Gazprom redujo los envíos a través de Nord Stream en un 60% el mes pasado, atribuyendo esta medida a las sanciones internacionales que interrumpieron el mantenimiento de equipos considerados cruciales.

Está previsto que este gasoducto se cierre por completo la próxima semana para realizar trabajos de mantenimiento anuales, pero Alemania ha expresado sus dudas acerca de que se reanude el suministro una vez concluyan estas labores.