Los periodistas de la Asamblea denuncian las prácticas de “agentes no identificados” para proteger a Cifuentes

Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid
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El escándalo del máster de Cristina Cifuentes ha acelerado el ritmo cardiaco de la Asamblea de Madrid y de la presidenta de la Comunidad de Madrid. Incluso la popular reclamó a los periodistas que la dejaran de “perseguir por los pasillos” para que no la preguntaran más por el asunto. Ante este escenario, el PP ha ido un paso más allá, según los corresponsales en el Parlamento madrileño.

Un grupo de periodistas ha registrado en la Asamblea de Madrid una queja “formal” por la “exageración” del dispositivo de seguridad que se ha desplegado en la Cámara regional tras estallar la polémica del máster. De hecho, los profesionales han denunciado la “presencia de agentes no identificados de algún cuerpo de seguridad oficial” que está influyendo en su trabajo.

En concreto, en el escrito registrado, los periodistas han censurado que este nuevo cuerpo ha estado dando órdenes a la prensa “sobre colocación de los compañeros periodistas impidiendo el acceso de los mismos a la presidenta de la Comunidad de Madrid”. Mientras tanto, estos agentes “no se han identificado en ningún momento”, algo que han calificado como “de especial gravedad”.

En este sentido, el colectivo que trabaja en el Parlamento madrileño ha aseverado que este dispositivo exagerado “se ha repetido por dos veces consecutivas en los últimos plenos y que ha alcanzado cotas, que consideramos inaceptables, en la jornada de hoy”. Es más, los corresponsales han llegado a hablar de “un despliego no conocido a lo largo de la historia de la Asamblea de Madrid desde su constitución 1985”.

Según han relatado, la sensación que inunda a los profesionales gira en torno a que la Comunidad de Madrid ha sustituido a la seguridad propia institucional, “por un cuerpo ajeno, presumimos policial”, que han protagonizado escenas “de especial gravedad”. Entre ellas, como han destacado, se encuentran empujones al cámara de Antena 3; cordones policiales para “impedir que periodistas, correctamente acreditados, nos acercásemos a la presidenta”; y frases como “hay que parar al de LaSexta”.

Esta denuncia de los periodistas no ha pasado por alto para la oposición, que ha mostrado su apoyo censurando estas prácticas: