Los líderes de la UE amenazan a Rusia con duras sanciones si invade Ucrania

El presidente del Consejo europeo, Charles Michel

El presidente del Consejo europeo, Charles Michel

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email
Compartir en Meneame

Los líderes de la Unión Europea han pactado este jueves responder a una agresión rusa contra Ucrania con duras sanciones, en un mensaje a Moscú de que cualquier acción militar contra su vecino acarreará «grandes consecuencias» y tendrá un alto precio.

La respuesta de la UE a la tensión en la frontera de Ucrania por el despliegue militar ruso ha sido objeto de debate durante tres horas en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del bloque, después de que ya se tratara en la cumbre con los países de Europa del este en la cumbre especial del miércoles.

Tras la discusión, que ha tenido lugar a puerta cerrada y sin móviles para garantizar su confidencialidad, los líderes de los Veintisiete han subrayado en unas conclusiones que cualquier agresión rusa contra Ucrania tendrá «grandes consecuencias y un duro coste», «incluyendo medidas restrictivas coordinadas con socios».

El despliegue militar ruso en la frontera ha hecho saltar las alarmas sobre una nueva invasión rusa sobre el país vecino. Frente a ello, los mandatarios europeos han reiterado su compromiso con la integridad territorial y la soberanía de Ucrania y han insistido en que Rusia debe «rebajar las tensión» en la frontera y «cesar la retórica agresiva».

Igualmente, han hecho hincapié en impulsar los esfuerzos diplomáticos y encauzar la crisis a través del formato del Cuarteto de Normandía, en el que Francia y Alemania median con Rusia y Ucrania.

ADVERTENCIA A MINSK

Por lo que se refiere a Bielorrusia, los Veintisiete también han advertido a su presidente, Alexander Lukashenko, de que están dispuestos a «adoptar más medidas si fuera necesario» al margen de las cinco rondas de sanciones que ya se han aprobado contra el régimen, la última de ellas el pasado 1 de diciembre.

Los líderes europeos han «condenado firmemente la instrumentalización de los migrantes y refugiados» por parte de Minsk así como «la crisis humanitaria que ha creado». En este sentido, han dejado claro que «la UE seguirá contrarrestando el ataque híbrido lanzado por Bielorrusia con una respuesta determinada y que aborde todas la dimensiones» de esta crisis.

En este punto, han resaltado la importancia de aplicar «rápidamente medidas restrictivas, tras la adopción del quinto paquete» de sanciones y de «estar preparados para adoptar medidas adicionales de ser necesario».

También han incidido en la protección de las fronteras exteriores de la UE, incluido el fortalecimiento del marco legal. Asimismo consideran importante combatir el tráfico de personas, garantizar el acceso de organizaciones internacionales a Bielorrusia y aumentar el apoyo humanitario a este país, así como respaldar el retorno voluntario de los migrantes llegados esencialmente desde países de Oriente Próximo a territorio bielorruso.

Por otra parte, los líderes europeos han pedido «la liberación inmediata y sin condiciones de todos los presos políticos» del país y «el cese de la represión de la sociedad civil y los medios independientes».

En este sentido, han reiterado que los bielorrusos tienen derecho a «elegir a su presidente mediante nuevas elecciones libres y justas», ya que no reconocen la victoria de Lukashenko en las de agosto de 2020, en las que obtuvo su sexto mandato y que la oposición denunció que estuvieron amañadas.

RELACIONES CON LA OTAN

Por lo que se refiere a la seguridad, los Veintisiete han recalcado su compromiso con «trabajar estrechamente con la OTAN» y han dejado claro que la cooperación entre ambos bloques y la relación transatlántica «son clave para nuestra seguridad global».

En todo caso, ha destacado que «una defensa europea más fuerte y más capaz contribuirá de forma positiva a la seguridad global y transatlántica y es complementaria a la OTAN». «El Consejo Europeo apoya el fortalecimiento de la asociación estratégica entre la UE y la OTAN y espera la tercera declaración conjunta» sobre la cooperación entre ambos bloques.

Actualmente, la UE y la OTAN están negociando la declaración que rige sus relaciones. Bruselas, que se marcó de plazo hasta finales de año, confía en que dicho documento pueda estar cerrado lo antes posible.

Dicha declaración, han subrayado los líderes europeos, debe prepararse «de forma inclusiva, abordar las nuevas amenazas y desafíos e incluir, como áreas de cooperación reforzada, la resiliencia, las amenazas cibernéticas e híbridas, el cambio climático y la seguridad, el espacio y las tecnologías emergentes y disruptivas».

Además, en la cumbre, los líderes han dado el visto bueno al primer borrador de la ‘Brújula Estratégica’, la estrategia de defensa para el futuro de la UE, presentado por el Alto Representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell, y se han comprometido a volver a discutir sobre seguridad y defensa en el Consejo de marzo con vistas a la aprobación de dicho plan.