Los centros de salud de Madrid ya agonizaban antes de la sexta ola

    Medico sanidad

    Médico de familia.

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    El colapso en los centros de salud de la Comunidad de Madrid se ha intensificado con el estallido de la sexta ola del Covid-19, pero antes de que se dispararan los contagios por ómicron la Atención Primaria ya agonizaba en la región. La espera para ver al médico rozaba los dos meses en caso de citas presenciales y superaba los 30 días para consultas telefónicas.

    Así se desprende de un estudio realizado por CCOO en 86 centros de salud de la Comunidad de Madrid, que señala que la demora media para que el médico de familia vea a un ciudadano o le llame por teléfono aumentó considerablemente en el mes de noviembre, antes de la llegada de la sexta ola. En el CS Navalcarnero, por ejemplo, la espera de cita presencial era de 50 días, mientras que en el de Comillas, de la zona centro, había que esperar 32 días para una cita telefónica. Cifras muy alejadas a las 48 horas recomendadas como máximo para citar en Primaria, destaca el sindicato.

    Esta situación se ha repetido en otros centros, como el de Lucero, donde la cita presencial para Pediatría tenía una demora de 58 días, o en el de Guayaba, en el que se dieron esperas de hasta 23 días para poder conseguir una cita con Enfermería.

    “Pero si hay datos que superan con mucho lo admisible para garantizar una atención adecuada a la ciudadanía”, apunta Comisiones, “es la demora para acceder a tratamientos de fisioterapia en los centros de Atención Primaria”. En el centro de salud Goya se tardan hasta 100 días para conseguir una cita, según el estudio relativo al pasado noviembre.

    “Gestión cicatera y paupérrima”

    Para CCOO “se está poniendo en alto riesgo la salud de la ciudadanía”, y señala directamente al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso como culpable, al deberse a su “gestión cicatera y paupérrima” lo que está ocurriendo. Y la situación va a peor, avisa. La demora media, continúa, ha crecido en los últimos meses en todas las profesiones y modalidades de atención, sin contar las consecuencias de la sexta ola. “En un momento en que no existe un pico de la demanda (en alusión al actual estallido de casos) las demoras de las citas de medicina de familia y enfermería son claramente intolerables”, denuncia el sindicato.

    Ante esto, insiste en la necesidad de un presupuesto “suficiente” para el sistema sanitario público, “cuando menos en la media de las comunidades autónomas”, además de mayor inversión en Atención Primaria y un incremento sus plantillas.

    Y es que la situación ahora no es mejor. Los centros de salud están desbordados. No dan más de sí y las imágenes de largas colas a sus puertas se suceden día tras día para hacerse una PCR. Algo que se une a que las agendas de médicos de familia y pediatras son “insostenibles” desde hace tiempo.

    “La atención sanitaria se desangra y ni las autoridades sanitarias ni el Gobierno de la Comunidad de Madrid hacen nada al respecto”, ha denunciado esta semana la vicesecretaria general de AMYTS, Ángela Hernández. Tanto este sindicato como el resto de organizaciones presentes en la Mesa Sectorial de Sanidad de la región han vuelto “a lanzar un grito de ayuda por la Atención Primaria”, así como por las Urgencias, que “necesitan refuerzo en una ola de este tipo ya”.

    Frente a este SOS de los sanitarios la presidenta autonómica ha incendiado todavía más los ánimos con sus últimas acusaciones. Isabel Díaz Ayuso señaló a estos profesionales de la región como los culpables del colapso que sufre la Atención Primaria. En su opinión, existe un boicot por su parte. “Quiero estudiar profundamente qué está sucediendo en los centros de salud”, anunció en una entrevista en EsRadio, ya que, “en algunos no cogen los teléfonos, cuelgan o de repente no hay médicos”. “Lo vamos a investigar”, aseguró.

    Palabras que posteriormente ha matizado, pero con ello no ha sofocado las protestas de este colectivo, que reclama que pida perdón por ponerles en la diana.