El Banco Central de Brasil advierte de la euforia de los inversores para evitar una nueva ‘crisis de derivados’

El presidente del Banco Central de Brasil, Henrique Meirelles, ha advertido a los inversores sobre la euforia que en las últimas semanas ha llevado a los mercados financieros brasileños a convertirse en los más rentables de la región. Aunque el funcionario ha reconocido cierta mejora en la economía carioca, ha querido lanzar un mensaje de cautela sobre la espectacular revalorización del real frente al dólar en lo que va de año.

Tal vez, porque conoce bien los riesgos que podría entrañar una huída del capital golondrina, que el año pasado puso en jaque la estabilidad financiera de muchas compañías como Sadia o Aracruz por sus pérdidas en el mercado de derivados.

La última prueba de esta recuperación económica ha sido la cifra de la tasa de desempleo en el mes de abril, que se redujo hasta el 8,9%. Es la primera caída que la tasa registra en lo que va de año, y ninguno de los analistas consultados por Bloomberg, preveían que cayera por debajo del 9%.

Meirelles teme que la euforia de los inversores se traslade en una huida del capital en los próximos meses, si la economía brasileña no sigue dando muestras de fortaleza. «Los inversores y las empresas en el pasado han sufrido grandes pérdidas a causa de un exceso de euforia», sentenció Meirelles.

Un claro ejemplo de esta situación fue Sadia, que no le ha quedado otra alternativa que su fusión con Perdigao tras perder 3.000 millones de reales en el mercado de deerivados el pasado año. Lo mismo ocurrió con Aracruz y Votorantim Celulose, con pérdidas por valor de 2.130 y 2.200 millones de reales por sus pérdidas en los futuros de divisas.

El real ha subido un 13,4% frente al dólar este año, el mayor avance entre las 16 monedas más negociadas en los mercados de la región. Y l omismo ocurre con la Bolsa carioca, que este mes ha alcanzado máximos históricos con un avance del 8,4%. En lo que va de año, el parqué carioca ha subido un 36% (en divisa local).