Obama aplaza seis meses parte de la Ley Helmes-Burton

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Sólo un día después del primer encuentro sobre migración entre EEUU y Cuba desde 2003, el presidente Barack Obama ha comunicado al Congreso su intención de suspender durante seis meses la aplicación del tercer capítulo de la Ley Helms-Burton, siguiendo los pasos ya dados por los Gobiernos de George W. Bush y de Bill Clinton, que permite iniciar acciones judiciales en EEUU contra empresas que negocian con bienes norteamericanos confiscados por la Revolución.

En su mensaje enviado a los dirigentes de comités de Relaciones Exteriores y de Asignaciones en el Senado y en la Cámara de Representantes, Obama ha notificado que extenderá por seis meses, a partir del 1 de agosto, la suspensión de dicho artículo de la ley sobre el embargo a Cuba y ha dicho dijo «es necesaria para el beneficio de los intereses nacionales de EE UU y adelantará una transición a la democracia en Cuba».

Pese a que no supone ninguna novedad respecto a la situación entre los dos países, esta suspensión cautelar es un nuevo paso simbólico en el proceso de normalización de las relaciones. Pero sólo eso. Un símbolo que a firmas como Phillips le servirán de bien poco para sortear las abultadas multas a las que deben hacer frente.

El anuncio se producía sólo un día después de que ambos países concluyesen las conversaciones sobre temas de inmigración. El portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, dijo que EEUU retomó su compromiso para las negociaciones de los Acuerdos sobre Migración Cuba-Estados Unidos. El portavoz indicó que las conversaciones tenían un significado político más profundo, informó AP. «Involucrarnos en esas negociaciones subraya nuestro interés por lograr diálogos constructivos con el Gobierno de Cuba para hacer avanzar los intereses estadounidenses en asuntos de relevancia mutua», expresó Kelly.

Por su parte, una nota de prensa leída en la televisión cubana ayer martes por la noche indicó que las conversaciones entre ambos Estados habían sido «fructíferas». «Cuba ratificó su compromiso inequívoco con los acuerdos migratorios vigentes entre los dos países y presentó a la parte norteamericana una propuesta de nuevo acuerdo con el objetivo de garantizar una inmigración legal, segura y ordenada, y cooperar de forma más efectiva en el enfrentamiento al tráfico ilícito de personas», agregó el comunicado, que no ofreció detalles sobre la iniciativa enviada a Washington.

El Gobierno de Obama propuso el 22 de mayo retomar las rondas semestrales que forman parte de los convenios de 15 años de antigüedad. El 31 de mayo la secretaria de Estado, Hillary Rodham Clinton, anunció que Cuba, ubicada a 145 kilómetros de Florida, también estaba dispuesta a continuar con las negociaciones.

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