La Seguridad Social rompe la barrera de los 20 millones de afiliados y los indefinidos continúan su ascenso

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá. (Foto: Inclusión)

El mes de abril cerrará con un incremento de la afiliación a la Seguridad Social de unas 36.000 personas, según la estadística presentada por el ministro de Inclusión, José Luis Escrivá. La cifra supone una “aceleración” de la creación de empleo respecto a los dos meses anteriores y permitiría cerrar el primer cuatrimestre de 2022 con un crecimiento de la afiliación de 160.000 personas. De esta manera, destaca el ministerio, se sitúa por primera vez por encima de los 20 millones de cotizantes.

Escrivá ha destacado que este incremento de la afiliación se está produciendo “en un contexto especialmente complejo, por la guerra de Ucrania y sus efectos” y “en el que el final de los ERTE y las prestaciones de autónomos vinculadas al Covid tampoco están teniendo un reflejo negativo sobre el funcionamiento del mercado de trabajo”. Además, continúan apreciándose, “e incluso acentuándose, los efectos positivos de la reforma laboral sobre la calidad del empleo, tanto en el crecimiento de los contratos indefinidos como en la drástica reducción de los contratos de muy corta duración”.

“El mercado laboral mantiene el tono positivo de los últimos meses y en abril la afiliación diaria ha rebasado por primera vez en la historia la barrera de los 20 millones de afiliados”, ha anunciado el ministro. En este sentido, la Seguridad Social cerrará el mes de abril con 19,994 millones de afiliados en términos desestacionalizados, lo que supondría la creación de 36.000 empleos en el mes.

La cifra supone un mayor dinamismo del mercado laboral que en los dos meses anteriores, a pesar de la incertidumbre de la guerra, y permitiría concluir el primer cuatrimestre del año con 160.000 nuevos empleos.

Escrivá ha destacado también que, respecto al cuatrimestre anterior, el número de afiliados ha crecido en 230.000 personas, lo que supone “un comienzo de año mejor de lo que fueron los años previos a la pandemia”. Con el incremento del último mes, el nivel de empleo supera en más de 500.000 trabajadores el que existía en febrero de 2020, antes del inicio de la pandemia.

Además, este incremento de la afiliación respecto al nivel previo a la pandemia se concentra en sectores de gran valor añadido, “muy innovadores”, según ha subrayado Escrivá, como la sanidad, las actividades científicas o la informática.

Por otra parte, José Luis Escrivá ha recalcado que “continúan apreciándose, incluso con mayor intensidad que en los meses anteriores, los efectos positivos de la reforma laboral sobre la calidad del empleo”. Uno de los indicadores de ello es el porcentaje de afiliados indefinidos, que en abril se sitúa en el 77% del total, seis puntos más de lo que era habitual en los meses de abril de antes de la pandemia y una brecha mayor que la registrada en los tres meses anteriores.

Este comportamiento “se aprecia incluso en sectores en los que suele haber un mayor nivel de temporalidad, como construcción, alojamiento o actividades administrativas de oficina”, recoge Inclusión en una nota.

800.000 contratos indefinidos más de lo habitual

Además, en abril, con la plena entrada en vigor de la reforma laboral, se ha acelerado el número de contratos indefinidos, ampliándose en 800.000 su diferencia con años anteriores. En ese incremento también se incluye el repunte de los contratos fijos discontinuos, que se refuerzan con la reforma laboral.

En cuanto a los contratos de muy corta duración, Escrivá ha subrayado que “continúa la drástica reducción de los contratos de menos de una semana tras la entrada en vigor del nuevo desincentivo el pasado 1 de enero”. Han pasado de ser casi el 70% de los contratos a poco más del 30%. En concreto, los contratos de un día han pasado de suponer el 34,1% de todos los que se firmaban en un mes al 14,3%.

Además, el porcentaje de contratos que siguen vigentes a 12 abril entre todos los firmados desde el inicio del año ha crecido exponencialmente, pasando del 7,7% al 43,9%.

Asimismo, entre los contratos que se han extinguido antes del 12 de abril, la duración también es mucho mayor de lo que era habitual, acercándose a los 15 días de media, frente a los 11,9 días de media de promedio de antes de la pandemia.