La inflación es transitoria… pero el mercado espera que el BCE suba tipos en poco más de un año

Christine Lagarde, presidenta del BCE

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, durante su anterior etapa en el FMI. Autor: FMI

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¿Está perdiendo el Banco Central Europeo (BCE) la batalla de la comunicación? Los responsables de la política monetaria de la eurozona reiteran una y otra vez que la actual subida de la inflación es temporal, pero lo cierto es que las perspectivas del mercado apuntan a que la primera subida de tipos podría producirse en apenas 14 meses. Apenas unos meses después de la revisión estratégica, ésta podría haber perdido “credibilidad”, avisan los analistas de BofA Global Research en un informe.

“La fuerza esperada del inicio del ciclo de subidas en la zona del euro ya es comparable a la de mediados de 2018”, apuntan los expertos del banco de inversión. Pero, a diferencia de entonces, el BCE aún “no se ha comprometido a fijar una fecha de finalización de las compras netas en el marco de su programa de compra de activos (APP) y de hecho no ha descartado la posibilidad de bajar aún más los tipos”. Esta situación contrasta con el hecho de que “el mercado valora ahora que la primera subida de tipos de 10 puntos básicos se produzca en enero de 2023”.

El equipo de research de Bank of America cree que las expectativas del mercado son excesivas; espera que las compras netas de APP se incrementen durante doce meses cuando las compras netas en el marco del PEPP se detengan a finales de marzo de 2022, y que las compras netas de APP continúen después a un ritmo más lento. “Esto implica que las compras netas de APP no habrán terminado en enero de 2023 y, dado el vínculo entre las compras netas de APP y los tipos, a su vez, los tipos tampoco habrán aumentado en unos 10 puntos básicos en enero de 2023”.

“Creemos que [enero de 2023] es demasiado pronto y que pone en tela de juicio las directrices del BCE”, resumen los expertos, que creen que una de las grandes “ganancias” de la revisión de la estrategia publicada en verano fue que se redujo el riesgo de endurecimiento prematuro. “A falta de una aclaración por parte del BCE, la revisión de la estrategia podría perder credibilidad, en nuestra opinión”, avisan.

El BCE sigue ignorando los riesgos al crecimiento

“Volvemos a estar en modo de preocupación”, señalan además los expertos del banco de inversión. La subida de los precios de la energía “es un riesgo al alza para la inflación general, al menos durante un tiempo” y supone también “un recorte del poder adquisitivo de los consumidores (sobre todo de los grupos de menor renta) y de los beneficios de las empresas”.

Sin embargo, por parte del BCE “nos encontramos escuchando (solamente) los riesgos al alza de las perspectivas de inflación y la negativa a afirmar claramente que las actuales orientaciones futuras sobre los tipos de interés oficiales no son coherentes con la valoración del mercado de subidas a principios de 2023”.