La crisis de Murcia pone en jaque a Ciudadanos y deja en la cuerda floja a Arrimadas

La líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas. (Foto: Ciudadanos/Pedro Ruiz)

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Primero fue Cataluña, luego Madrid y ahora Murcia. Los problemas se le amontonan a Inés Arrimadas. La líder de Ciudadanos no parece tener muchos motivos para celebrar su primer aniversario al frente del partido. Un cumpleaños más bien alargo. Y es que, se le suceden los frentes. En un mes ha sufrido una debacle histórica en las urnas catalanas, los consejeros de su partido han sido cesados por Isabel Díaz Ayuso y ha visto cómo sus diputados murcianos le traicionaban.

Esta semana se ha cumplido un año de la victoria de Arrimadas sobre Francisco Igea en las primarias de Ciudadanos. Se convertía, así, en la presidenta de los naranjas. Apenas unos días después, el 14 de marzo, ella y el resto de miembros de la nueva Ejecutiva tomaban posesión de sus cargos. Ahora, la situación no es la ideal.

Se ha desatado un auténtico terremoto político que pone en jaque al partido. El epicentro ha estado en Murcia. Allí, Ciudadanos se las prometía muy felices con una moción de censura junto al PSOE para desalojar al PP tras más de dos décadas de los populares al frente del Gobierno murciano. Pero no ha salido como esperaba.

Además de las consecuencias provocadas en la Comunidad de Madrid, esta iniciativa ha roto en dos al partido en esa región. Los esfuerzos de Génova por frenar la moción contra Fernando López Miras han surtido efecto y tres de los seis diputados del grupo parlamentario de Cs han anunciado este viernes que votarán en contra de la iniciativa. Una jugada que ni la propia Arrimadas se esperaba.

Apenas unas horas antes la líder de Ciudadanos afirmaba en Onda Cero que no esperaba ningún cambio en el guion. “Tengo todas las firmas de mis compañeros de Murcia para la moción de censura, si no, no se hubiese presentado”, señalaba. Ni en la mejor de las películas de intriga.  Ahora, parte de esos mismos parlamentarios naranjas que hace unos días firmaron la moción contra el presidente regional se han sumado al Ejecutivo de López Miras, y no ahorran en críticas hacia su partido. La respuesta por parte de la dirección naranja de Murcia no se ha hecho esperar y va a expulsarles.

Arrimadas y Ciudadanos no levantan cabeza. A esta crisis en tierras del Mar Menor se une la de Madrid y el motivo, alegan desde el PP, ha sido la propia moción murciana. La presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, rompía el miércoles con Ignacio Aguado y los suyos y anunciaba la convocatoria de elecciones el 4 de mayo. “La inestabilidad institucional provocada por Ciudadanos, el PSOE y demás partidos de la izquierda en Murcia, y ya durante largo tiempo en otras autonomías, e incluso en el ayuntamientos de la propia Comunidad de Madrid, nos ha llevado a esta situación”, defendía la popular.

Aquí no quedaba la cosa. Ayuso cesaba a todos los consejeros naranjas de un plumazo ese mismo día. Toda una ‘limpia’ en el Gobierno regional que ha continuado con la salida de la Comunidad de altos cargos de este partido (directores generales, vicesecretarios…). La presidenta no quiere ninguna huella de Ciudadanos en su Ejecutivo y así lo ha dejado patente.

Para el partido de Aguado, la moción en Murcia no ha sido más que una excusa de Ayuso y su entorno para librarse de ellos. En sus planes no estaba presentar esta misma iniciativa en Madrid, como sí han hecho PSOE y Más Madrid, han defendido de manera insistente estos días los naranjas. No querían romper con ella. Un discurso que rechazan una y otra vez los populares. Sea como sea, la realidad es que Ciudadanos está fuera del Gobierno regional y todas las miradas están en qué decisión tomará el Tribunal Superior de Justicia de la región respecto a la disolución de la Asamblea y la convocatoria electoral.

Por si todo esto no fuera ya bastante jaleo, en el ambiente todavía sobrevuela la debacle electoral en los comicios en Cataluña del 14F, donde Cs pasó de ser la fuerza más votada a quedarse con solo seis diputados. Perdió una treintena de escaños. Muchas miradas vuelven a dirigirse hacia la dirección, ya cuestionada tras esta hecatombe en las urnas.

Reunión de la Ejecutiva Nacional

Esta semana de ‘pasión’ adelantada para Arrimadas continuará el lunes, día en que se ha convocado una reunión de la Ejecutiva Nacional, tal y como venían reclamando varios dirigentes. Entre ellos, el coordinador autonómico del partido en la Comunidad Valenciana, Toni Cantó, o la vicealcaldesa del Ayuntamiento de Madrid, Begoña Villacís.

“Cs nunca ha tenido miedo a rendir cuentas, ni al debate, ni a las explicaciones. Así ha sido siempre, y así debe seguir siendo”, afirmaba esta última en un mensaje en Twitter, donde abogaba por fijar esta reunión antes de conocerse su convocatoria.

La división en el seno de los naranjas se ha hecho patente en una semana de infarto, que sitúa a la dirección en la cuerda floja.