La contratación de personas con discapacidad, un 17% por debajo de la situación prepandémica

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Los contratos realizados a personas con discapacidad son un 17% inferiores a los del año 2019, antes de que llegara la pandemia. No obstante, analizando los formalizados en 2021, el crecimiento ya se cifra en un 22% respecto al tercer trimestre de 2020, por lo que la situación ha mejorado, pero no se han logrado recuperar los niveles de contratación previos a la pandemia.

Tal y como recoge Odismet, el Observatorio sobre Discapacidad y Mercado de Trabajo, de Fundación ONCE, el colectivo de personas con discapacidad representa el 6,2% de la fuerza laboral de España, más de un millón ochocientas mil personas -3.257.058, si se suma a las personas mayores de 64 años-.

En el año 2020 se destruyeron más de 100.000 contratos a personas con discapacidad, un 30% menos que los registros del año precedente y esto supuso la ruptura de siete años ininterrumpidos de crecimiento.

 Gráfico con la evolución de la contratación a personas con discapacidad desde 2007 l Imagen: Inserta empleo
Gráfico con la evolución de la contratación a personas con discapacidad desde 2007 l Imagen: Inserta empleo

Odismet recoge once indicadores que explican y describen la situación actual de la población con discapacidad, un colectivo caracterizado por su enorme diversidad y que, en realidad, se trata de un colectivo de colectivos, con realidades diversas y problemáticas diferenciadas y específicas que se reparte en un 44,3% de personas con discapacidad física, un 17% con discapacidad psicosocial, el 10,3% que tiene discapacidad intelectual y, entre las discapacidades de tipo sensorial, el 4,9% son visuales y un 4,6% tiene discapacidad auditiva. A esto hay que sumar un 18,9% de personas con incapacidad reconocida y en él, las mujeres representan el 43,2% y los más jóvenes, un 5,2%.

Con respecto a su integración laboral, solo una de cada cuatro personas con discapacidad se encuentra actualmente trabajando. Con relación a las personas sin discapacidad se encuentran 43 puntos por debajo en la tasa de actividad, registran 41 puntos menos en la tasa de empleo y hasta 9,7 puntos por encima en la tasa de paro.

Condiciones laborales

El 90% de los contratos a personas con discapacidad son temporales y la tasa de baja intensidad laboral -cuando la persona ha trabajado menos de un 20% de su potencial tiempo de trabajo- es del 24%, frente al 9,9% entre la población sin discapacidad.

Por lo que respecta a las contrataciones, el dato para el año 2020 fue de 248.486 contratos a personas con discapacidad, lo que representaba tan solo el 1,6% del total del empleo creado. Esta cifra supone un 30% menos de contratos comparado con los alcanzados en 2019.

Los salarios de las personas con discapacidad son un 16,1% más bajos que los del resto de la población y estas personas perciben 20.574,1 euros brutos anuales de media, es decir, casi 4.000 euros menos al año.

Los centros especiales de empleo representan el 34,9% de los contratos realizados al año -86.706 en el último ejercicio- y, aunque no quedan al margen de las devastadoras consecuencias de la Covid-19, los datos parecen evidenciar que han sabido mantenerse con menores pérdidas de empleo.

Inclusión de la discapacidad en las empresas

El 58,5% de los trabajadores asalariados trabajan en entornos laborales no inclusivos con las personas con discapacidad. Es decir, que en estas empresas -mayores de 50 empleados- no se alcanza la cuota de reserva para personas con discapacidad. Este factor no solo alerta de la necesidad de garantizar el cumplimiento de dicha cuota, incide también en la normalización de la discapacidad en el tejido laboral.

En cuanto a la formación de las personas con discapacidad se refiere, la distancia con la población general es aún notable. Así, tan sólo el 16,9% tiene estudios universitarios frente al 36,4% en las personas sin discapacidad. Igualmente, casi el 5% no tiene estudios frente a un porcentaje inferior al 0,5% en las personas sin discapacidad.

Tasa de pobreza

La tasa de riesgo de pobreza o exclusión social para las personas con discapacidad es del 33,8%, casi seis puntos por encima de la población general. Además, tener empleo no evita su riesgo de exclusión social, pues entre aquellas personas con discapacidad empleadas la tasa se posiciona en el 19,9%, poniendo de manifiesto la precariedad del empleo que se destina al colectivo.

Por lo que se refiere a la percepción de prestaciones, el 31,9% de las personas con discapacidad en edad laboral no perciben ninguna -599.300 personas-.

Contribución del Grupo Social ONCE

El Grupo Social ONCE se configura como otro de los puntales clave para garantizar el empleo del colectivo y cuenta con 40.352 personas con discapacidad en plantilla, lo que supone una contribución del 8,3% de los ocupados con discapacidad en España.

Odismet, el Observatorio sobre Discapacidad y Mercado de Trabajo, de Fundación ONCE (http://www.odismet.es/), se conforma como referente para la difusión de información sobre personas con discapacidad y su relación con el empleo, se nutre de las más prestigiosas fuentes de análisis y aporta fiabilidad y actualización constante de la información.

El observatorio opera sobre casi cien indicadores que permiten el desarrollo de consultas a medida adaptadas a las necesidades de los usuarios, clasifica y segmenta la información procurando una óptima gestión del conocimiento y desarrolla análisis evolutivos que facilitan la comprensión y el comportamiento de los indicadores analizados.

Asimismo, Odismet genera comparativas que permiten identificar y evidenciar situaciones desventajosas o discriminatorias y garantiza la accesibilidad a la información a través de descargas en distintos formatos, haciendo uso de distintas herramientas y ofreciendo flexibilidad y ajuste para todos los públicos interesados, porque generar el mayor impacto posible es un objetivo prioritario del observatorio.

Odismet se enmarca en los programas operativos de Inclusión Social y de la Economía Social (Poises) y de Empleo Juvenil (POEJ), que está desarrollando Fundación ONCE a través de Inserta, con la cofinanciación del Fondo Social Europeo y la Iniciativa de Empleo Juvenil, para incrementar la formación y el empleo de las personas con discapacidad.