La CEOE se planta ante la reforma laboral del Gobierno y la tacha de regresiva e ideológica

Antonio Garamendi junto a Pedro Sánchez, José María Álvarez, Unai Sordo y Santiago Aparicio, (Foto: Pool Moncloa/Fernando Calvo)

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

Aviso de los empresarios al Gobierno a cuenta de la reforma laboral: la propuesta del Ministerio de Trabajo es “inaceptable”. Así lo defienden CEOE y Cepyme, que consideran que el texto “parece responder a una motivación ideológica sin fundamentos económicos”. Tal es así que la patronal apunta que “aboca inevitablemente al desencuentro”.

“Advertimos de que estos planteamientos van en contra de la adaptabilidad que necesitan las empresas para poder generar empleo en la actual coyuntura de incertidumbre y transformación”. Los empresarios inciden, además, que chocan con “las directrices que nos marca la Comisión Europea en esta materia”. Con esto, aseguran en un comunicado, “se está poniendo en juego en último extremo la recepción ágil de los fondos europeos que el país necesita para la reconstrucción tras la pandemia”.

Por ello, CEOE y Cepyme detallan que en la reunión de la mesa tripartita de diálogo social de esta semana han trasladado la “necesidad, para poder seguir negociando, de contar con un planteamiento nuevo por parte del Gobierno”. Y es que, califican la actual reforma de ideológica, con el riesgo de que no haya acuerdo.

Asimismo, los empresarios señalan que “si lo que se pretende es modernizar el mercado laboral, no parece que la mejor opción sea plantear una propuesta que en todos sus elementos es regresiva e intervencionista, restando capacidad a la negociación colectiva”.

Tanto CEOE como Cepyme dejan claro que “apuestan por unas relaciones laborales de calidad, que permitan un desarrollo fructífero en el seno de la empresa en beneficio de todos”. “Ese es el marco en el que habría que trabajar, en lugar de partir de la desconfianza y la sospecha hacia la empresa, arrojando a la opinión pública dogmas confusos como la asimilación de temporalidad y precariedad”.

La patronal se opone a la reforma laboral “que se pretende, ajena a las solicitudes europeas y resultado de un pacto de Gobierno que no nos obliga y que, además, es lesivo para el empleo”. “En todo caso”, continúa, si el Ejecutivo de coalición “persevera en esta dirección, será sin el apoyo de las organizaciones empresariales”. En su opinión, lo planteado por Moncloa resta “capacidad de adaptación de las empresas en la entrada al mercado laboral; la permanencia, con soluciones intervencionistas insólitas en el siglo XXI por ajenas a la participación activa de los trabajadores y el uso excesivo del reglamento en vez de la negociación colectiva”.

“Igualmente”, remarca, “se alteran las reglas de salida, en un ejercicio de cinismo, que debilita la capacidad de adaptación del sector privado frente a las soluciones otorgadas al sector público”.