Jornaleras de Huelva en Lucha: “Cuando empiezas en el campo sabes que si protestas vas a la calle”

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Ana Pinto es una de las creadoras de Jornaleras de Huelva en Lucha, una plataforma que nació para mejorar las condiciones laborales de las mujeres que trabajan en el campo español. A ella, está labor, le ha costado su puesto y ya no la llaman para la campaña. Las jornaleras representan el 80% de los empleados de este sector, según datos del colectivo. Sin embargo, hay pocas organizaciones como la que han creado. Para Pinto es de vital importancia que se generen más espacios como el suyo, ya que en cada provincia se da una realidad distinta. “La gente que trabajamos en el campo siempre estamos muy al margen y a la que le cuesta organizarse”, denuncia la activista.

No tienes un puesto en el campo desde que comenzaste en el activismo, ¿es habitual pagar ese precio?

Soy la única que habla con los medios porque soy la que ha perdido el trabajo. Al resto de nuestras compañeras hay que protegerlas. Cuando empiezas en el campo sabes que si protestas vas a la calle. Nos dicen con toda la impunidad que, si no quieres aguantar, tienen a 3.000 personas que lo van a hacer por la mirad del dinero.

Comentabais que el 80% de las personas que se dedican al campo son mujeres, ¿por qué se ha vuelto un trabajo feminizado? 

Los empleos más precarios y más esenciales los estamos haciendo nosotras porque somos más vulnerables y se aprovechan de ello. Tenemos los peores puestos y los más mal pagados.

¿Desde que creasteis la organización se han puesto en contacto con vosotras sindicatos?

No. Llevan años mirando hacia otro lado, nos han abandonado a la patronal. Cuando vamos a reclamarles nuestros derechos hemos escuchado decir que todo lo que ocurre en el campo sucede porque los trabajadores no queremos denunciar.

Pero vosotras si que habéis hecho denuncias

El año pasado y este hemos puesto 20. Por despidos y porque no pagaban lo que tenían que pagar.

¿Los abusos son realizados por grandes empresas? ¿O también se dan con los pequeños o medianos agricultores?

Ninguno cumple. Unos por una cosa y otros por otra. Lo que si nos hemos encontrado con los pequeños es el respeto hacia la persona, en las grandes empresas te tratan como un animal. Aquí entra la cadena de producción y lo mal gestionada que esta con grandes intermediarios llevando se todo el dinero, sin poner un pie en el campo. Con los pequeños entonces ocurre que no te pueden pagar más de una determinada cantidad, te tratan bien, pero no cumplen el convenio. La estrategia estaría en que los pequeños y los medianos se unieran a nuestra lucha para revindicar precios dignos para ellos y salarios justos para nosotras.

El Ministerio de Trabajo ha multiplicado por cinco las inspecciones de trabajo y ha visto fraude en una de cada tres. ¿Son necesaria más inspecciones?

Si tú sabes que cumples no tienen miedo a que vayan a tu finca. Hemos visto que 7 de cada 10 empresarios no hacen lo que tienen que hacer. Hemos pedido a Yolanda Díaz que reforzara las inspecciones de trabajo en Huelva durante la campaña y se ha comprometido públicamente. Mantenemos la confianza en que sea así. Mientras tanto, estaremos denunciando los abusos del campo.

Cuando habláis con el resto de jornaleras, ¿cómo os las encontráis anímicamente?

Casi toda la gente que trabajamos en el campo tenemos problemas de salud mental. Cuando empieza la campaña es un autentico calvario, una competición. Yo he visto a personas tomar pastillas para la ansiedad antes de empezar a trabajar. Las que realmente están agotadas son las compañeras de Marruecos que tienen una situación más complicada. Viven psicológicamente agotadas por vivir en asentamientos chabolistas, tienen miedo a morir quemadas y a que se pierdan todas sus posesiones en un incendio. Su situación es muy dura, las piden sexo a cambio de todo, de un empadronamiento o de un contrato de trabajo. Como no tienen papeles son prácticamente invisibles.

Además, no tienen claro sus derechos sanitarios

Supuestamente ellas tienen que estar dadas de alta en la seguridad social, pero no les dan su tarjeta sanitaria. Cuando enferman y no les hacen el trámite para que puedan acceder al sistema sanitario. Es complicado porque no entienden el idioma y no saben gestionarlo.

Establecíais que las españolas cada tienen más dificultado el acceso a los puestos en el campo, que los patrones las prefieren sin papeles

Antes la población autóctona trabajamos siete u ocho meses, ahora como mucho cuatro. Prefieren a la gente que viene de otros países y esto está creando unos discursos de odio enromes. La patronal tiene muy bien montada la estrategia, al mismo tiempo que nos divide se aprovecha de la población más vulnerables para explotarla. Se oyen en los pueblos barbaridades terribles, están culpando a los que vienen de fuera, en vez de darse cuenta de que es una estrategia para que no luchemos juntos.

 

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