Los multimillonarios franceses le dan la espalda a Sarkozy

El dirigente francés, Nicolas Sarkozy, va perdiendo apoyos entre las élites financieras franceses a menos de un año de las elecciones generales. Es una de las conclusiones que se pueden sacar después de que la agencia de calificación Fitch Ratings se haya sumado a Moody´s y Standard & Poor´s al advertir a París de que el rating AAA del país corre peligro. El 60% de Fitch está en manos de Fimalac, cuyo dueño es el magnate francés Marc de Lacharrière.

En un informe sobre las finanzas públicas francesas, Fitch advierte del riesgo de que Francia pierda su triple A en un escenario estresado, donde el empeoramiento de la crisis de deuda se convierta en una recaída de la economía francesa y de la región mucho más fuerte de lo previsto y se cristalice el incremento de los riesgos sobre los pasivos contingentes, especialmente en lo que respecta al apoyo financiero hacia el sector bancario.

La agencia destaca no obstante que la reciente adopción de nuevas medidas fiscales por parte del Gobierno francés ha mejorado la credibilidad de su programa de consolidación, pero añade que aún es probable que sean necesarias medidas adicionales para reducir el déficit hasta el objetivo del 3% del PIB en 2013, ya que sus estimaciones es que se sitúe en el 4%.

Respecto a la deuda, estima que en el escenario base alcanzará un máximo emitido del 91,7% del PIB en 2014, porcentaje que está en línea con el que se prevé para otros países con la misma calificación y que es coherente con su estatus de AAA (Grecia tiene en torno al 140% emitido, e Italia en torno al 120%).

También, los analistas de la calificadora han suavizado algo la advertencia al defender que la máxima calificación de la deuda francesa sigue estando respaldada por una economía diversa y de alto valor añadido, por una base fiscal amplia y estable y por el compromiso del Gobierno de reducir el déficit y estabilizar y recortar su endeudamiento.

En cualquier caso, Fitch también cree que si utilizan los compromisos de garantías de Francia al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF, por sus siglas en inglés), algo que no se contempla en el escenario base, la deuda alcanzaría el 95%, porcentaje en la parte más alta de lo que la agencia considera adecuado para que Francia mantenga su nota actual.

La prima de riesgo francesa se situaba este mediodía en los 165 puntos básicos, aproximándose de este modo a los 200 puntos básicos que alcanzó el pasado 10 de noviembre, cuando la calificadora Standard & Poor´s redujo «por error» su calificación. Parte de las presiones que se ciernen sobre la deuda francesa provienen de Dexia, dicen los expertos. Precisamente, hoy ha trascendido que Bélgica, Francia y Luxemburgo negocian una garantía temporal por valor de 40.000 millones de euros para sostener al banco franco-belga.