El Banco de Italia complica la campaña electoral a Monti

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

El Banco de Italia ha complicado la campaña electoral del tecnócrata Mario Monti, que se presenta a las elecciones anticipadas de febrero, al publicar unas previsiones más oscuras de las que se esperaban para el país este año. La institución ha dicho que la recesión en 2012 no será del 0,2%, sino finalmente del 1%. Más profunda. Más dolorosa.

Estas cifras dan alas a Silvio Berlusconi, la cara visible de los conservadores, que son los que a finales del año pasado obligaron a Monti a renunciar como primer ministro del país tras retirarle su apoyo en el Parlamento. Entonces alegaron que en un año al frente del país, Monti había logrado que éste estuviese peor situado que en los ejercicios anteriores (cuando ellos, con Berlusconi al frente, gobernaban). Una afirmación cierta sólo parcialmente: la recesión es profunda, pero los costes de financiación del país han mejorado gracias a las reformas aprobadas.

El Banco de Italia también ha dicho que aunque el Producto Interior Bruto (PIB) del país ha caído en total un 2,1% en 2012, para el año 2014 la economía del país debería crecer a un ritmo aproximado del 0,7%. El problema, no obstante, sigue siendo una gran cantidad de deuda pública emitida (actualmente equivalente al 120% del PIB).

De momento, la campaña electoral, en el plano mediático al menos, se muestra favorable al ex presidente Berlusconi, quien ha apostado por sus continuas apariciones televisivas. Desde le 24 de diciembre hasta el 14 de enero ha sumado 63 horas y 19 minutos de presencia en las pantallas, según publica hoy el diario La Stampa.

Berlusconi se convierte así en el político que más presente en la televisión en las últimas semanas, mientras que Mario Monti contabiliza 62 horas y 27 minutos, y el líder del Partido Demócrata (PD), que es el favorito en las encuestas y además parece ser aliado del tecnócrata, Pierluigi Bersani, suma 28 horas y 12 minutos.

La gran diferencia entre los tres principales candidatos a ser futuros presidentes del Gobierno, tras las elecciones previstas para el 24 y 25 de febrero, es que la estrategia de Berlusconi le ha llevado a participar personalmente en este periodo en 54 transmisiones televisivas y radiofónicas.