Merkel empieza a pagar la factura electoral de la austeridad que impone en Europa

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A pesar de que la actual canciller alemana, Angela Merkel, aún lidera los sondeos y que los empresarios alemanes parecen confiar en la fortaleza de la economía, el noveno mes consecutivo con el paro al alza y el inicio de una tendencia ascendente de las rentabilidades de la deuda ensombrecen su horizonte electoral, a diez meses de su próxima cita con las urnas.

La economía alemana perdió 3.000 puestos de trabajo durante el pasado mes de diciembre, según los datos ajustados a las variaciones estacionales proporcionados por la Oficina Federal de Empleo de Alemania, lo que sitúa la tasa de paro germana en el 6,9% y supone el noveno mes consecutivo en el que el país destruye empleo.

En términos no ajustados, la cifra de desempleados en Alemania durante el pasado mes de diciembre fue de 88.000 personas, lo que elevó el total de parados en el país a 2,84 millones y situó la tasa de paro en el 6,7%. Este incremento fue ligeramente superior a la media de 71.000 desempleados registrada en diciembre en los tres últimos años, informó la Oficina Federal de Empleo.

Además, Alemania parece estar comenzando a perder una parte de su atractivo dado que cada vez son más los inversores que se atreven a apostar por deuda pública más arriesgada, ubicada en Francia o en diversos países periféricos. Eso está generando que los costes de financiación del país aumenten. Junto a esta ‘amenaza’ económica existe la política: Los Verdes superan a los socialdemócratas del SPD en las encuestas, y ellos son una oposición más radical y difícil de manejar para Merkel.