Enemigos en casa…

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La CDU de Angela Merkel ha perdido ya tres elecciones en los últimos doce meses. Las últimas, el pasado domingo en Baden-Württenberg, un feudo donde los democristianos llevaban gobernando desde 1953. Por este motivo, desde el sector más conservador de la formación política han pedido a la canciller que se muestre más dura en Bruselas.

A pesar del debate antinuclear que, según los expertos, otorgó el poder a Los Verdes en los últimos comicios (éstos consiguieron, junto a los socialdemócratas, un 47,3% de los votos frente al 44,3% de la CDU y los liberales), los democristianos creen que el verdadero problema al que se enfrenta su popularidad es a la gestión que se ha realizado en torno a la crisis de la deuda que afecta a la zona del euro. Así se lo han hecho notar a la canciller en una reunión del partido mantenida ayer.

Merkel ya ha sido acusada por los conservadores de su partido de afrontar buena parte del rescate enviado a Grecia el pasado mes de mayo de 2010 y a Irlanda poco después ese mismo año, sin exigir a cambio unas medidas fiscales lo suficientemente duras. Ahora, además, se enfrenta a la ampliación del Fondo de Rescate Europeo (EFSF, por sus siglas en inglés) y a un más que posible rescate de Portugal.

Por este motivo, los analistas financieros señalan que es posible que la línea de actuación de Merkel se endurezca a la hora de aprobar políticas europeístas en Bruselas, como las negociaciones del EFSF que tendrán lugar en junio (y que ya han sido retrasadas desde marzo por Alemania).

La coalición que forman la CDU y los liberales del FDP perdió en mayo de 2010 las elecciones de Renania del Norte-Westfalia, pocos días después de ser aprobado el rescate de Portugal. A principios de este mes de marzo también perdió el poder en Hamburgo tras diez años de gobierno y, finalmente, el pasado domingo los conservadores se despidieron de Baden-Wüttenberg tras 60 años de control.

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