La UE ‘chantajea’ a Afganistán: acepta 80.000 refugiados o se queda sin ayuda

Sede de la Comisión Europea
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Bruselas pretende reducir la ‘crisis’ de los refugiados con acuerdos bilaterales con países que violan DDHH. Parece que la Unión Europea ha encontrado una fórmula para paliar la ‘crisis’ de los refugiados. Se trata de pagar a un tercer país, ajeno a la UE, para que se quede con los refugiados. Tal y como se ha hecho con Turquía.
 
En este caso, gracias a la filtración de un acuerdo restringido, se ha descubierto que Bruselas pretende llevar a cabo el mismo plan con Afganistán. Según el documento, los planes secretos de la Unión Europea radican en ofrecer ayuda económica a Afganistán a cambio de que el país asiático acoja al menos a 80.000 solicitantes de asilo deportados.
 
La ayuda económica europea asciende a los 4 mil millones de dólares, lo que supone presionar muy fuerte al gobierno de un Estado con las arcas maltrechas. Afganistán lleva décadas en conflicto y su población representa la comunidad de refugiados de guerra más longeva del planeta. Lleva décadas huyendo. Por eso ‘obligarle’ a aceptar a más de 80.000 refugiados supone un reto cercano al imposible.
 
En estos momentos se calcula que cerca de 200.000 refugiados afganos solicitaron asilo el año pasado en Europa. Siendo el segundo grupo más grande de migrantes que lo hace. Lo grave es que la Unión Europea hace oídos sordos y pone la vista gorda a esos datos, para obviar el estado real en el que se encuentra Afganistán en estos momentos. Bruselas admite que el país de las cincuenta etnias no está en las mejores condiciones de seguridad, ya que está “lleno de ataques terroristas y de bajas civiles”.
 
Según la ONU, 11.000 personas murieron o resultaron mutilados en Afganistán el año pasado, un número sin precedentes. Sin embargo, la institución comunitaria asegura que “a pesar de eso, Afganistán tiene la capacidad para poder acoger a más de 80.000 personas en un futuro próximo”.
 
La presión sobre Afganistán es parte de una estrategia de la Unión Europea que atañe a países estratégicos en la ‘crisis’ de los refugiados, como Níger, Etiopía, Nigeria, Líbano o Libia. Esos terceros países han realizado acuerdos bilaterales con la UE a cambio de una mejorar sus controles fronterizos. El acuerdo UE-Turquía es el máximo exponente de este método, que incluye a gobiernos acusados de crímenes contra la humanidad y de guerra como Eritrea y Sudán.
 
Los principales analistas de la UE califican de un “sinsentido” pretender ‘ayudar’ a Afganistán de esa manera.