Los fondos de EEUU contribuyen al rescate de Irlanda

Se han conocido este miércoles, a primera hora, los datos del cuarto trimestre de 2011 en la zona del euro. Los ha publicado Eurostat y, salvando algún pequeño matiz, invitan a pensar que este año será duro para la región. Pero entre tanta bruma destaca un caso singular, épico para algunos, llamado Irlanda. El Tigre Celta, no obstante, ha contado con aliados poderosos: los fondos estadounidenses.

La pequeña isla del Atlántico, que tuvo que pedir un rescate financiero a Bruselas en noviembre de 2010, crecerá entre un 0,5% y un 1,3% en 2012, según diversas estimaciones. Las más prudentes se atribuyen al Fondo Monetario Internacional (FMI) y, las más optimistas, al propio Gobierno celta. En cualquier caso, el país se encuentra en terreno positivo frente a sus colegas de rescate Grecia (-3%, según el FMI) y Portugal (-3%, según el FMI) y también frente a países que no han recibido ayudas: Italia (-2,2%, según el FMI) y España (-1,7%, según el FMI).

¿Cómo lo ha logrado? Por lo visto, la fabulosa legislación irlandesa, que tiene el impuesto de sociedades más bajo de toda la zona del euro (12,5%), ha ayudado bastante en el proceso dado que ha logrado a atraer a los grandes fondos estadounidenses. De hecho, los ha fidelizado como compradores de deuda y, en la actualidad, estos fondos ya acumularían un total de 7.200 millones de dólares de bonos soberanos irlandeses, nada menos que el 6% de la deuda viva total que mantiene el país.

Los expertos, además, aseguran que esta apuesta ha sido especialmente rentable. Se habría iniciado el pasado mes de agosto y desde entonces hasta ahora habría aportado una rentabilidad del 35% a los compradores. Sea esta cifra cierta o no, lo que no se puede negar es que esta ayuda inesperada le ha servido a Irlanda para situarse por detrás de Portugal en ese dominó infernal que amenaza al futuro de la periferia del euro.

Por ejemplo, el interés de los bonos a diez años del Tigre Celta se sitúa en el 8,2%. En julio, antes de la entrada de estos fondos, esta cifra superaba el 14% (por encima de Portugal, que ahora ofrece el 12%). Al asegurarse un comprador fiel, la tranquilidad ha regresado a los mercados cuando Irlanda convoca al personal para emitir bonos a cambio de financiación.

Por cierto que, según la medida clásica de sostenibilidad de la deuda (que es comparar la deuda emitida con el crecimiento económico), el futuro tanto de Portugal y Grecia como el de España e Italia no es prometedor. Con una deuda cada vez mayor y la estimación de una economía en recesión, va a ser complicado cuadrar las cuentas en el caso de que la tendencia se alargue más de lo previsto en el tiempo. Irlanda, de nuevo, parece haber encontrado un camino diferente.