Iceta convence al nacionalismo moderado: Duran i Lleida anuncia que votará al PSC

Josep Antoni Duran i Lleida, expresidente de UDC

El líder de los socialistas catalanes, Miquel Iceta, quiere pescar en los ríos revueltos del independentismo. El secretario general del PSC ha diseñado una estrategia para las elecciones del 21-D que pasa por erigirse en una suerte de partido catalanista moderado y lejano a la independencia. La confluencia con Units per Avançar, donde están presentes varios representantes de Unió, responde a esa estrategia.

Reformar la Constitución, «votar un acuerdo y no pactar una votación», dejar sin efecto la aplicación del 155 y defender la Ley de Educación de Cataluña (LEC). Esos son los cuatro principios sobre los que han pactado el PSC y Units per Avançar su confluencia electoral. Una decisión que ha alejado a muchos miembros socialistas, que consideran un giro a la derecha el pacto con los ex Unió.

Sin embargo, si bien es cierto que hay quienes se han ido del PSC, también es igual de verídico que otros muchos se han acercado a los socialistas. El caso más paradigmático, Josep Antoni Duran i Lleida, exlíder de Convergéncia i Unió en el Congreso de los Diputados y uno de los impulsores de la ruptura con los convergentes.

El exlíder de Unió ha asegurado en una entrevista concedida a TVE que votará por el PSC en las próximas elecciones al Parlament de Cataluña. “Votaré al PSC sin complejos”, ha asegurado Duran i Lleida, que considera que es necesario “reconciliarnos entre nosotros y con España y Europa”.

El moderado catalanista celebra la “generosidad” de Miquel Iceta al haber ubicado a Ramón Espadaler en el tercer lugar de la lista por Barcelona. “¡Lo que le costó a CDC darle el número 3 a Unió!”, ha recordado.

Por otro lado, Duran i Lleida ha criticado severamente el procés llevado a cabo por los partidos independentistas y ha señalado que la solución para por un acuerdo en el Congreso de los Diputados, “donde reside la soberanía nacional”.

Además, el exlíder de Unió pone el foco sobre los representantes de la CUP, que a su juicio, “no van a recibir ningún rasguño” mientras que otros partidos como el PDeCAT y ERC tienen a dirigentes en prisión.