Hernández de Cos y Guindos, en bandos opuestos sobre el próximo movimiento del BCE

El vicepresidente del BCE, Luis de Guindos
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En poco más de una semana, el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) celebrará una nueva reunión de política monetaria. La segunda ola de covid-19 y el posible retraso de los fondos europeos obligarán a los hombres de Christine Lagarde a actuar con nuevas medidas de estímulo. Pero no está claro si estos estímulos llegarán ya o habrá que esperar hasta diciembre; en la propia institución parece haber dos bandos contrapuestos.

“El debate sobre el estímulo adicional del BCE ha pasado de ser una cuestión de ‘si’ a uno de ‘cuándo’”, señala Nick Kounis, analista de ABN Amro, en un informe. “Esto refleja los signos de que la economía de la eurozona está perdiendo impulso, de las débiles presiones inflacionarias, de la segunda ola del virus y las nuevas restricciones y de un cambio de tono por parte de los funcionarios del banco central”. En ese sentido, “¿podría el BCE sorprender con un movimiento antes de lo esperado en octubre?”, se pregunta.

“Si ya está claro que el banco central necesita moverse, entonces no debería demorarse”, explica el analista del banco holandés. “La acción preventiva también puede ser más poderosa que quedarse ‘detrás de la curva’ en términos de dar forma a las expectativas en los mercados financieros. Además, existe un argumento de gestión de riesgos, dado que las perspectivas podrían deteriorarse drásticamente en las próximas semanas si las tendencias del virus no mejoran y los gobiernos reaccionan intensificando considerablemente las restricciones”.

Sin embargo, Kounis es de la opinión de que el BCE “se retrasará y esperará hasta diciembre”. En ese sentido, destaca que “parece haber opiniones diferentes en el Consejo de Gobierno sobre si continuar con un enfoque de esperar y ver qué pasa. El miembro del Comité Ejecutivo Fabio Panetta, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, el gobernador del Banco de Finlandia, Olli Rehn y, en menor medida, el economista jefe, Philip Lane, han abogado por nuevos estímulos. Por otro lado, el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, el presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, el presidente del DNB, Klaas Knot, y el gobernador de la Banque de France, François Villeroy, han defendido la espera”. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, “parece querer construir un consenso sólido antes de actuar”.

La propia división en el BCE no es la única razón para esperar. “Muchos funcionarios pueden juzgar que todavía hay mucho espacio dentro del PEPP para aumentar las compras en las próximas semanas a medida que se intensifican los riesgos a la baja”, explica. Además, “aunque el BCE puede juzgar que es necesario un mayor estímulo, es posible que necesite más información para decidir sobre la forma y el tamaño de ese estímulo”. En ese sentido, el Consejo de Gobierno “tendrá las nuevas proyecciones macro del personal en diciembre, al tiempo que también quedará más claro cómo están evolucionando la segunda ola del virus y las restricciones gubernamentales”.

Por último, “el BCE ya podría señalar en la reunión de este mes que es muy probable que el estímulo se anuncie en diciembre”, concluye el experto de ABN.

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