Europa se revuelve contra las empresas extranjeras con ayudas públicas compiten en el mercado comunitario

Banderas de la Union Europea

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En el último momento de la presidencia francesa el Parlamento Europeo y el Consejo han alcanzado un acuerdo provisional sobre el reglamento de las empresas de terceros países que reciben subvenciones públicas y compiten en los mercados comunitarios. Una vieja aspiración de las empresas europeas que están obligadas por las normas de la UE mientras que las que provenían del exterior podían, en determinados casos, ofrecer licitaciones y propuestas más bajas porque reciben ayudas públicas.

La Comisión y el Parlamento Europeo habían reaccionado ante esta distorsión del mercado que ahora se confirma con la aprobación por parte del Consejo. Puede decirse que Europa se revuelve contra la competencia empresarial desleal.

Una vez consumado el acuerdo la Comisión europea podrá intervenir en todos los casos en los que empresas del exterior reciban ayudas de sus estados. Para el ministro francés de Economía, Bruno Le Maire, “la Unión Europea se construyó sobre el principio de la soberanía económica. La soberanía económica depende de dos principios clave: la inversión y la protección”.  Añadió que “el acuerdo alcanzado sobre este nuevo instrumento permitirá luchar contra la competencia desleal de los países que conceden subvenciones masivas a su industria. Es un paso importante para proteger nuestros intereses económicos”.

El nuevo reglamento establece un marco global para que la Comisión examine cualquier actividad económica que se beneficie de una subvención concedida por un país no comunitario en el mercado interior. Con ello, el reglamento pretende restablecer la competencia leal y la igualdad entre todas las empresas.

INVESTIGAR AYUDAS PÚBLICAS

Con este acuerdo la Comisión estará facultada para investigar las contribuciones financieras concedidas por las autoridades públicas de un país no comunitario a las empresas que ejercen una actividad económica en la UE mediante tres herramientas. Dos de ellas de autorización previa – para garantizar la igualdad de condiciones para las mayores fusiones y ofertas en la contratación pública a gran escala y la tercera un instrumento de investigación general del mercado para averiguar todas las demás situaciones del mercado y las fusiones y los procedimientos de contratación pública de menor cuantía.

La Comisión estará facultada para investigar las subvenciones concedidas hasta cinco años antes de la entrada en vigor del reglamento. Y será la encargada de aplicar el acuerdo en los 27 países, aunque tendrá que informar regularmente a los gobiernos de los pasos que vaya dando.

Según la eurodiputada socialista española, Inmaculada Rodríguez-Piñero, coordinadora socialista en la Comisión de Comercio Internacional, el acuerdo “dota a la UE de una herramienta eficaz para investigar, corregir y bloquear la competencia desleal, con el objetivo de garantizar unas reglas del juego equilibras». Y ha añadido que «en la actualidad, las empresas europeas deben cumplir normas estrictas sobre ayudas estatales, mientras que los competidores de fuera de la UE pueden beneficiarse de subvenciones públicas que les dan una ventaja injusta».

La entrada en vigor del acuerdo será en unas semanas una vez que tanto la Parlamento como el Consejo lo ratifiquen.