Escrivá augura la creación de 126.000 empleos en el primer trimestre de la reforma laboral

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz; la ministra Portavoz, Isabel Rodríguez; y el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, en rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de ayer - EUROPA PRESS/A.Ortega.

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz; la ministra Portavoz, Isabel Rodríguez; y el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá. Autor: A.Ortega/Europa Press

El mes de marzo cerrará con un crecimiento de la afiliación de unos 30.000 trabajadores, lo que permitirá concluir el primer trimestre del año –primero también desde la entrada en vigor de la reforma laboral- con una creación de casi 126.000 empleos, según las cifras avanzadas hoy por el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá.

Este crecimiento se acompaña de una “notable mejora en la calidad del empleo”, con un incremento de los contratos indefinidos y un descenso de los temporales y, además, una “fuerte caída” de los contratos de muy corta duración, de acuerdo con el Gobierno.

Respecto al crecimiento de la afiliación, marzo será el undécimo mes consecutivo de creación de empleo, ya que cerrará con un incremento de unos 30.000 afiliados, según la estadística experimental de afiliación quincenal presentada por Escrivá. El ministro ha indicado que en los tres primeros meses del año se habrán creado casi 126.000 empleos, “una cifra que está en línea con el crecimiento medio de años de fuerte crecimiento del empleo, como fueron 2018 o 2019”.

El aumento de la afiliación se habría frenado sensiblemente en marzo respecto a los 67.111 cotizantes de febrero, pero Escrivá ha defendido que “el mes de marzo parece ir de menos a más, es decir, muestra un perfil creciente, con un comportamiento mejor que el registrado antes de la pandemia”.

“Este crecimiento del empleo se acompaña de una mejora de la calidad del mismo, con un fuerte incremento de la contratación indefinida y un descenso de la temporal”, ha destacado Escrivá. En concreto, a 15 de marzo, el 75% de los ocupados tenían un contrato indefinido, 5 puntos más de lo que era habitual antes de la pandemia, mientras que los temporales también han caído casi 5 puntos, quedándose en el 25%. Escrivá ha subrayado que “esta tendencia venía apreciándose en meses anteriores, pero se ha acelerado en marzo”. Además, esta tendencia se observa incluso en los sectores con mayor temporalidad, como en la construcción, actividades administrativas de oficina, comidas y bebidas y alojamiento.

En términos acumulados, esa composición del empleo continúa ampliando su diferencia con años anteriores: a mediados de marzo, se registraban 342.000 afiliados indefinidos más que en el promedio de los tres años anteriores a la pandemia (2017-2019) y 318.000 afiliados temporales menos.

También los contratos fijos discontinuos, modalidad que se reforzó con la reforma laboral, muestran en marzo un crecimiento superior al de años previos.

Además, Escrivá ha destacado que “los efectos de la reforma laboral también se aprecian en otros indicadores, como la caída de los contratos de muy corta duración, una tendencia que también se va acelerando con el paso del tiempo”, tras la introducción de un nuevo desincentivo desde el pasado 1 de enero.

Como ya se observó en enero, en febrero (último dato disponible) se constata una “fortísima” reducción de los contratos de muy corta duración. En concreto, los contratos de una duración de un día se han reducido 18 puntos porcentuales respecto a lo que era habitual en los años previos a la pandemia. Así, su peso sobre el total de contratos ha bajado al 11,5% frente al casi 30% que existía entre 2017 y 2020. Lo mismo sucede con los contratos cuya duración es de 2 a 7 días, que bajan 11 puntos porcentuales hasta representar un 16% frente a niveles del 27% en años anteriores.

Como consecuencia de ello, la duración media de los contratos firmados en enero y febrero se incrementa significativamente respecto a ejercicios precedentes. Según ha explicado Escrivá, “si en 2028 y 2019, esa duración era de casi nueve días, en 2022 se ha ampliado hasta casi 11”. Asimismo, la mayor duración de los contratos se traduce también en un incremento de los contratos firmados a principios de año que siguen vigentes en marzo. El 50% de los firmados en enero y febrero siguen vivos este mes.

Un mes más, el dinamismo del empleo impulsa la recaudación por cotizaciones sociales, que alcanza nuevos máximos de crecimiento. En los últimos doce meses, ese incremento ha sido del 9,7%.

Estabilidad de trabajadores en ERTE    

Por otro lado, el número de trabajadores en ERTE se mantiene estable y representan el 0,6% de los afiliados. Los ERTE ya están incorporados de forma permanente a nuestra normativa tras la aprobación de la reforma laboral en diciembre, y “ofrecen un amplio abanico de opciones a las empresas para adaptarse a la situación económica, sin recurrir a los despidos”, según ha subrayado el ministro.

Los ERTE-COVID continúan siendo muy diferenciales en el sector de las agencias de viaje, donde el 24,7% de los trabajadores está en ERTE, por lo que será la primera actividad a la que se aplique el Mecanismo RED sectorial.