El órdago de May deja a los conservadores sin mayoría absoluta

Theresa May, primera ministra del Reino Unido

Las elecciones en Reino Unido han supuesto todo un jarro de agua fría para Theresa May, que ha fracasado en su intento por aumentar la mayoría heredada por David Cameron. La decisión de la primera ministra británica de adelantar los comicios para afrontar en mejor posición la negociaciones sobre el Brexit no ha salido como ella esperaba. El Partido Conservador ha ganado pero ha perdido la mayoría absoluta.

Según la BBC, el partido de May no llegaría a los 326 escaños que permiten gobernar sin necesidad de pactar. Los conservadores lograrían 318 asientos frente a los 261 de los laboristas de Jeremy Corbyn, aunque aún no ha terminado el escrutinio.

Los tories pierden de esta manera una docena de representantes respecto a las elecciones de 2015, mientras que los de Corbyn ganan 29, convirtiéndose de esta manera en el verdadero ganador de esta cita en las urnas. Pocos se esperaban que el laborista consiguiera tan buen resultado.

La diferencia entre ambos, según el mencionado medio, es de poco más de 50 diputados. Algo que puede cambiar en las próximas horas, cuando se conozca el dato final.

Lo que sí está claro es que la apuesta de Theresa May por adelantar los comicios ha sido un fracaso. Los laboristas han perdido la mayoría absoluta y la gobernabilidad en el Reino Unido está ahora en el aire.

Los nacionalistas escoceses también salen derrotados de esta cita en las urnas. El SNP liderado por Nicola Sturgeon sufre un duro revés y pierde 21 escaños, quedándose con 35 asientos en el Parlamento. Los Liberal Demócratas consiguen 12 ‘sillones’ y el Partido Unionista (DUP) 10. En cuanto al UKIP se queda por el momento sin representación y perdería a su único representante.

‘Parlamento colgado’

El Reino Unido tendrá, tras estas elecciones, un Parlamento en el que ninguna fuerza política ha logrado mayoría absoluta, algo que no ocurría desde 2010. Esto se conoce con el nombre de ‘Parlamento colgado’. Es decir, ninguna formación podrá gobernar en solitario y necesitará el apoyo de otro partidos.