El Banco Central Europeo ha puesto el foco en los crecientes riesgos para la estabilidad de precios en la zona euro en un contexto marcado por la tensión geopolítica. Las declaraciones de Christine Lagarde ante el FMI confirman un cambio de tono hacia mayor cautela en las previsiones.
El BCE advierte de que la inflación podría subir más de lo previsto si persisten los efectos de la guerra y el encarecimiento energético
Inflación al alza por la guerra y los salarios
La presidenta del BCE ha señalado que los riesgos sobre la inflación se inclinan al alza, especialmente a corto plazo, debido a la incertidumbre del conflicto en Oriente Próximo. Según Lagarde, la evolución futura dependerá de la duración e intensidad de la guerra.
Además, ha advertido de que la inflación podría situarse por encima de lo esperado si continúan subiendo los precios y se intensifican las revisiones salariales, lo que generaría efectos de segunda ronda en la economía.
Los efectos de segunda ronda y la evolución de los salarios serán claves para determinar el comportamiento de los precios
En paralelo, la dirigente del BCE ha subrayado que variables como el comportamiento de las exportaciones hacia la zona euro también influirán en las previsiones de precios.
Previsiones de inflación revisadas al alza
Las proyecciones del BCE reflejan un escenario de inflación todavía por encima del objetivo del 2% en los próximos años, con revisiones al alza respecto a estimaciones anteriores.
| Año | Inflación general prevista | Inflación subyacente prevista |
|---|---|---|
| 2026 | 2,6% | 2,3% |
| 2027 | 2,0% | 2,2% |
| 2028 | 2,1% | 2,1% |
Estas cifras muestran una moderación progresiva, aunque todavía condicionada por factores externos como la energía o la geopolítica.
Riesgos para el crecimiento económico
El BCE también alerta de que las perspectivas de crecimiento económico en la eurozona se inclinan a la baja. La institución señala que la incertidumbre geopolítica, el endurecimiento de las condiciones financieras y las tensiones comerciales podrían afectar negativamente a la actividad.
Lagarde ha mencionado específicamente la guerra de Rusia contra Ucrania y otras fricciones globales como factores adicionales de riesgo para la economía europea.
La eurozona afronta un escenario de menor crecimiento por la inestabilidad global y el endurecimiento financiero
No obstante, la presidenta del BCE ha apuntado que el crecimiento podría mejorar si el conflicto termina pronto o si el avance de la inteligencia artificial impulsa la productividad más de lo previsto.
El BCE mantiene la incógnita sobre los tipos
En cuanto a la política monetaria, Lagarde ha evitado anticipar la próxima decisión sobre los tipos de interés, actualmente situados en el 2%, y ha insistido en que el BCE actuará en función de los datos.
La institución evaluará la evolución de la inflación, la inflación subyacente y la transmisión de la política monetaria antes de tomar decisiones, sin comprometerse con una senda concreta.
El BCE reafirma así su objetivo de estabilizar la inflación en el 2% a medio plazo, en un entorno marcado por la volatilidad y la incertidumbre global.






