El juez cita como testigo a la profesora que dio a Medina el contacto del primo de Almeida

Ayuntamiento de Madrid

Ayuntamiento de Madrid.

El juez Adolfo Carretero, que instruye el caso de las mascarillas, ha citado a declarar como testigo a la profesora de universidad que facilitó a Luis Medina el contacto del primo del alcalde, José Luis Martínez-Almeida, para ofrecer la venta de material sanitario al inicio de la pandemia.

María Díaz de la Cebosa, presidenta de la universidad CIS University, comparecerá el próximo 9 de mayo ante el magistrado en el marco de la instrucción, según consta en un auto, al que tuvo acceso Europa Press. Lo hará el mismo día que está citada como testigo la coordinadora de Presupuestos y Recursos Humanos del Ayuntamiento de Madrid, Elena Collado.

En la resolución, el juez cita también como testigo a Javier Martín Moreno, trabajador de una entidad bancaria. Además, da traslado a las partes personadas para que se pronuncien sobre la condición de la citación del primo de Almeida, ya que Podemos pidió que declarase como investigado y el resto en calidad de testigo.

Las acusaciones populares que representan a Podemos y a Más Madrid habían solicitado al juez la declaración de la profesora en calidad de testigo después de que Luis Medina confirmara en su declaración que la directora de esta universidad le facilitó el contacto de Carlos Martínez-Almeida.

El hijo menor de Naty Abascal habría confirmado que contactó con el Ayuntamiento de Madrid a través de una llamada al primo del alcalde capitalino. “Llamé a Carlos y le dije que teníamos material sanitario para vender. Al ser el primo del alcalde, imaginé que me podría dar algún contacto en el Ayuntamiento. Me dio un mail que creo que era de Elena Collado”, ha señalado.

Según su testimonio, el contacto de Carlos Martínez-Almeida, a quien según dijo, no conocía de nada, se lo habría facilitado la antigua directora de su universidad.

Ese día, también comparece Elena Collado, la responsable municipal que negoció con el socio de Medina la operación para traer el material provisto por la empresa malaya Leno “en el momento más álgido de la pandemia cuando había miles de fallecimientos diarios”, tal y como definió el juez en un auto. La operación se canalizó a través de la empresa funeraria municipal al tener que adelantarse el pago del 50%.