El ‘impuestazo’ a Amazon y Apple hace saltar las alarmas en la banca europea

Banderas de la Union Europea
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

‘Cuando las barbas de tu vecino veas cortar…’ Hace apenas una semana la Comisión Europea anunciaba un impuesto del 3% a las ventas de empresas como Amazon, Google o Apple. Sin embargo, estos gigantes tecnológicos han encontrado un inesperado aliado en un sector que se presenta en el horizonte como su principal adversario, el bancario, que teme ser el siguiente en la lista de Bruselas.

El proceso de digitalización de los servicios bancarios y el negocio que se esconde detrás de las ingentes bases de datos de los clientes que manejan los bancos perfilan en el horizonte una dura batalla entre las entidades financieras y los grandes actores tecnológicos. Pero por el momento parecen tener un adversario común.

La Federación Bancaria Europea (EBF por sus siglas en inglés) se ha mostrado muy crítica con el último planteamiento anunciado por la Comisión Europea, ya que considera que en vez de actuar de un modo aislado sobre la tributación de la economía digital el bloque común debería haber realizado un esfuerzo para lograr que haya un campo de juego común a nivel mundial.

“Como actores principales en el mercado único digital, los bancos toman nota del nuevo enfoque sobre fiscalidad digital adoptado por la UE”, señala la patronal bancaria europea, que agrupa a más de 5.000 bancos del Viejo Continente. En ese sentido, “la introducción unilateral de nuevas normas en el marco internacional del impuesto de sociedades y la adopción de un impuesto provisional a los servicios digitales puede desafiar el modo en que la economía digital se está desarrollando actualmente”.

El CEO de la Federación, Wim Mijs, recuerda además que “las actividades digitales llevadas a cabo por bancos y grupos bancarios se ejercen en un marco regulatorio muy estricto y no inducen la erosión de base y desplazamiento de beneficios por naturaleza”.

“Las Directrices existentes de la OCDE sobre la Atribución de Beneficios a Establecimientos Permanentes en relación con las actividades bancarias establecen muy claramente las normas que deben seguir las instituciones financieras, es decir, las ganancias se gravan según la creación de valor generado y los riesgos asumidos por cada entidad involucrada en transacciones transfronterizas”.

Por ello, la EBF considera que “cualquier impuesto específico sobre las actividades de la banca digital sería un recargo que se sumaría al impuesto de sociedades ya existente (y al IVA) y daría lugar a la doble imposición”.

TE PODRÍA INTERESAR

DEJA UNA RESPUESTA