El Gobierno promete inyectar las ayudas a pymes y autónomos a mediados de abril

La ministra Portavoz y de Hacienda, María Jesús Montero y la vicepresidenta tercera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño

Nadia Calviño y María Jesús Montero. Autor: Eduardo Parra - Europa Press

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Las ayudas públicas a pymes y autónomos aprobada hoy finalmente por el Gobierno serán una realidad a mediados de abril, aunque todavía podrían tener que esperar unos días más a partir de ahí. Así lo han señalado hoy la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, y la portavoz y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en una comparecencia en La Moncloa.

Tal y como estaba previsto, estos fondos se estructuran a través de tres instrumentos diferentes: un fondo de reestructuración de los créditos avalados por el ICO, que gestionará la banca y estará dotado con 3.000 millones; un segundo fondo para recapitalizaciones de empresas medianas por importe de 1.000 millones que se inyectará a través de la empresa pública estatal Cofides; y el tercero y último, dotado con 7.000 millones de euros para dar ayudas a las pymes y autónomos afectados por la crisis.

Ayudas directas de 7.000 millones de euros

Respecto al fondo de 7.000 millones de ayudas directas, tendrá un tratamiento especial para las empresas de Canarias e Islas Baleares, debido al especial impacto en esas regiones, más afectadas por su vinculación al turismo. Así, 2.000 millones irán destinados a las islas, mientras que los 5.000 millones restantes se repartirán por el resto de España con criterios similares a los de ayudas anteriores como los de la liquidez.

Estas ayudas “directas no reembolsables” estarán gestionadas por las comunidades autónomas y serán “finalistas”. Es decir, irán destinadas a costear los gastos fijos (como suministros y alquileres) o reducir deudas (básicamente con proveedores), según ha señalado Calviño.

Para acceder a ellas habrá que demostrar una caída de la facturación de al menos un 30% respecto a la de 2019. Asimismo, compensarán el 40% de la caída adicional de ingresos en el caso de pymes y micropymes, y hasta un 20% para el resto de empresas. En concreto, los autónomos que tributan en módulos recibirán hasta 3.000 euros y entre 4.000 y 200.000 euros el resto de empresas. No obstante, estos importes podrán elevarse tanto en Canarias y Baleares, siempre dentro de los límites de ayudas de Estado fijados por Bruselas.

En cuanto a los plazos de estas ayudas, Montero ha apuntado que en “un mes y diez días” se transferirá la orden de reparto a las comunidades autónomas tras la firma de convenios con los respectivos gobiernos. A partir de ahí “dependerá” de los ejecutivos regionales, ha abundado Calviño, que ha destacado no obstante que espera que el proceso sea ágil teniendo en cuenta que “ya tienen todo rodado” con anteriores ayudas programas de ayudas.

No está claro tampoco el total de beneficiarios de este paquete, si bien Calviño se ha mostrado convencida de que serán “buena parte de las empresas más afectadas por la crisis”. “El diseño persigue llegar a todas las empresas viables en los sectores y los territorios más afectados”.

Avales del ICO

El texto aprobado hoy contempla también una línea de 3.000 millones que gestionará el ICO para extender los plazos de los avales y el importe de los mismos, que permitirán convertir los crédito en préstamos participativos, así como otorgar transferencias directas a pymes y autónomos para reducir el principal. Además, irá aparejado a la aprobación de un nuevo Código de Buenas Prácticas de la banca para que “el sector financiero pueda implicarse y cooperar en el apoyo de las empresas viables sobre endeudadas”, ha señalado Calviño.

Fondo de recapitalización

Por último, el real decreto incluye un fondo de recapitalización de 1.000 millones de euros, gestionado por Cofides, que complementa el fondo de 10.000 millones del SEPI, y que se destinará a reforzar el balance de las empresas a través de distintos instrumentos de endeudamiento y de capital. La estrategia de salida se contempla en 8 años.

Las ayudas llevan como condición que las empresas mantengan la actividad hasta el 30 de junio de 2022. Asimismo, no podrán ni repartir dividendos ni incrementar la remuneración de la alta dirección en dos años.