El Gobierno de Cifuentes saca pecho de reactivar la carrera profesional en la sanidad pese a ‘olvidarla’ en sus presupuestos

Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid e Ignacio Aguado, portavoz de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid

El conflicto de la carrera profesional en la sanidad madrileña es una etapa de largo fondo: varios años bloqueada, promesas incumplidas, votaciones en contra, peticiones de dimisión y amenazas de huelga. En las últimas semanas se ha vivido el último episodio. Aparentemente hay final feliz. La Comunidad de Madrid se ha comprometido a dotar económicamente este reconocimiento a los profesionales del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS). Sin embargo, el paso inicial dado por el Gobierno de Cristina Cifuentes no viraba en esa dirección.

A inicios del mes de noviembre saltaba la noticia: en los Presupuestos de la Comunidad de Madrid para 2018 no se reactivaba la ansiada carrera y promoción profesional. La decisión no tardó en levantar a los sindicatos y a los profesionales de la sanidad pública. Más al ver que el Ejecutivo regional había abierto el periodo para que los trabajadores presentasen la documentación oportuna como paso previo al reconocimiento.

“Miles de profesionales se ilusionan, preparan sus méritos […] Pero llega la cruda realidad. Los presupuestos no contemplan el pago de la carrera profesional”, lamentó Julián Ezquerra, secretario general de AMYTS. Algo que ya sucedió con las cuentas de 2017 cuando tampoco se incluyó el pago de este reconocimiento y Ciudadanos y el PP votaron en contra de las enmiendas de Podemos y PSOE. En ese momento, las voces de dimisión recayeron sobre el consejero de Sanidad.

La carrera profesional estaba bloqueada desde 2010. Era una situación injusta y hemos decidido reconocerla económicamente en las últimas semanas

Con el cambio de jefe del departamento sanitario y con la mentada recuperación económica, así como con el crecimiento de la economía madrileña, todo hacía indicar que se dotaría económicamente la carrera y la promoción profesional. Nada más lejos de la realidad. Los sindicatos de la Mesa Sectorial de Sanidad llamaron a la huelga. El conflicto estalló de lleno en la Puerta de Sol, sede de la Comunidad de Madrid. Las miradas también se fueron hacia Ciudadanos por su papel en la redacción de las cuentas para 2018.

A raíz de que los profesionales elevaron el tono, las reacciones comenzaron a darse: Ciudadanos anunciaba una enmienda que incluyese el pago y el PP, poco después, hacía lo mismo. El intercambio de mensajes entre ambas formaciones estuvo a la orden del día. Las organizaciones sindicales aceptaron (no sin poner mil ojos de sospechas) las propuestas que salían desde la Consejería de Sanidad para avanzar en la carrera y la promoción profesional. Este miércoles, el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, ha sacado pecho de autoenmendarse sus propios presupuestos.

“Queremos cuidar a los profesionales y trabajamos para que se sientan reconocidos. La carrera profesional estaba bloqueada desde 2010. Era una situación injusta y hemos decidido reconocerla económicamente en las últimas semanas”, ha celebrado el consejero de Cifuentes en un desayuno informativo organizado por Europa Press. De hecho, Ruiz Escudero ha querido agradecer el “trabajo desde hace años” que estaba haciendo la Consejería de Sanidad.

No obstante, aún hay algunas reivindicaciones que lanzan los sindicatos que no han encontrado el ‘feedback’ del dirigente madrileño. O al menos así sucede con la vuelta a las 35 horas semanas: “Es un tema que excede al ámbito competencial. Y de momento va a seguir igual”. En cuanto a la precariedad laboral en la sanidad pública, Ruiz Escudero ha insistido en que la nueva oferta de empleo público (OPE) que prepara la Comunidad de Madrid con más de 13.000 puestos para el sector sanitario servirá “para reducir la tasa de temporalidad”.