El BCE da de lado a las empresas en sus compras de bonos frente a la pandemia

La presidenta del BCE, Christine Lagarde
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La deuda soberana ya prácticamente centra todos los esfuerzos del programa de compras de emergencia frente a la pandemia (PEPP) del Banco Central Europeo (BCE), según muestran las cifras publicadas por la propia institución que preside Christine Lagarde, mientras que los bonos corporativos y el papel comercial han quedado relegados a un papel casi testimonial.

A mediados de marzo, el BCE anunció el lanzamiento del PEPP, un nuevo instrumento de compra de activos que completaba los ya existentes. En principio tenía un alcance de 750.000 millones de euros, pero en la reunión de junio se amplió hasta los 1,35 billones de euros. Esta semana la institución ha hecho público el desglose detallado de las compras realizadas en junio y julio, meses en los que gastó 206.000 millones de euros, según recogen los analistas de BofA Global Research en un informe.

Estos 206.000 millones se comparan con 235.000 millones del período entre el lanzamiento (19 de marzo) y mayo, aunque lo más sorprendente es que casi todo el dinero se destinó a bonos del sector público: un 96% frente al 80% de los meses anteriores.

Los datos muestran al mismo tiempo, que el BCE agregó solo 7.043 millones de euros en bonos corporativos entre junio y julio. “Esta impresión bastante decepcionante representa solo el 3,4% de la compra total de PEPP revelada durante el período”, señala BofA Global Research. “El BCE dirigió su cartera PEPP aún más hacia los bonos soberanos entre junio y julio, reduciendo su exposición a los activos privados a un mero 12,6%, frente al 20,5% de hace dos meses”.

De hecho, el giro en la política de compras se muestra sobre todo en el papel comercial. “En un cambio radical de la dinámica prevista inmediatamente después de la crisis de Covid en marzo, las compras de papel comercial se paralizaron, y las tenencias cayeron ligeramente a 34.800 millones de euros, frente a 35.400 millones de euros a finales de mayo”, señalan los expertos.

No obstante, “vemos esto principalmente como el resultado de una desaceleración de la actividad del mercado primario, con el BCE probablemente apuntando a evitar cualquier distorsión en la liquidez”, señalan los analistas del banco de inversión estadounidense. La menor oferta ahora parece traducirse en una menor compra de crédito del BCE, y es probable que la pausa temporal de agosto en la emisión de bonos mantenga bajas las compras de crédito bajo el CSPP [el programa específico de bonos corporativos] y el PEPP en las próximas semanas, antes de un repunte en septiembre”.

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