El Banco de España atribuye el 60% del aumento de los precios industriales a la falta de suministros

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Banco de España. Autor: Jaime Pozas

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El Banco de España atribuye el 60% del aumento experimentado por los precios industriales en la zona euro a la falta de suministros en aquellas ramas de actividad donde al menos la mitad de las empresas señalan que la escasez de material y/o de equipo es un factor limitativo de su producción.

Este porcentaje, explica el Banco de España, es muy superior al observado en el resto de sectores económicos, para los que estima que el 10% del repunte de los precios industriales se debe a la falta de suministros.

En el caso del sector de vehículos de motor, en el que un 87% de las empresas declaran escasez de material y/o de equipo, «las perturbaciones de oferta explican alrededor de tres cuartas partes de la evolución de su actividad y de los precios industriales», según el organismo.

Así lo refleja la institución que gobierna Pablo Hernández de Cos en un artículo en el que analiza el impacto de los shocks de oferta y de demanda sobre la evolución reciente de la actividad y los precios en el área del euro.

En España, según datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), los precios industriales subieron un 6,1% el pasado mes de octubre en relación al mes anterior, su mayor alza mensual de toda la serie histórica, y se dispararon un 31,9% en tasa interanual, más de ocho puntos por encima de la de septiembre y crecimiento récord en 45 años.

En lo que respecta a los precios de exportación e importación de productos industriales, los datos publicados esta semana por el INE muestran un crecimiento interanual en octubre del 15,7% en el caso de las exportaciones y del 22,8% en el de las importaciones. En ambos casos son los mayores aumentos de la serie histórica, que se inicia en 2006.

En su artículo, el Banco de España señala que el «notable» repunte de la inflación a nivel global experimentado a lo largo de este año es consecuencia de «diversas perturbaciones de oferta y de demanda».

Por un lado, afirma que la paulatina relajación de las medidas de contención del Covid y el avance de la vacunación han contribuido a una recuperación «muy intensa» de la demanda a partir de la segunda mitad de 2020, lo que habría presionado al alza tanto los precios como la producción.

«Así, por ejemplo, la rápida reactivación del comercio mundial tras los confinamientos adoptados a comienzos de 2020 en muchas de las principales economías ha provocado una fuerte congestión de las vías de transporte marítimo, que ha redundado en aumentos significativos de los costes de transporte y del precio de ciertas materias primas», subraya.

Desde la perspectiva de la oferta, el Banco de España recuerda que en los últimos trimestres se han producido «algunas disrupciones» en las cadenas de suministro global, que han afectado especialmente al coste y a la disponibilidad de determinados bienes intermedios, como los semiconductores, «fundamentales en la producción de un amplio abanico de productos finales».

La consecuencia inmediata de estos problemas, apunta la institución, ha sido un «alargamiento considerable» de los tiempos de entrega de los proveedores y un aumento de los precios manufactureros y de importación, «incrementos que también se están trasladando, si bien aún de forma parcial, a los precios de consumo».

El Banco de España añade que a estas dinámicas también ha contribuido el encarecimiento de las materias primas energéticas, que ha supuesto, en su opinión, «una notable presión al alza sobre los precios de algunos de los sectores más intensivos en el uso de estos insumos».

LOS SHOCKS DE DEMANDA EXPLICAN LA SUBIDA DE LOS PRECIOS INDUSTRIALES

Según el Banco de España, el incremento registrado recientemente en los precios industriales de la eurozona se explica fundamentalmente por shocks de demanda asociados tanto a la reactivación de la economía, como a las nuevas necesidades surgidas a raíz de la pandemia, por ejemplo, en el ámbito de la digitalización.

«Las perturbaciones negativas de oferta también habrían contribuido a elevar gradualmente los precios industriales desde comienzos de este año, en especial en el período más reciente, pero, sobre todo, habrían sido determinantes para evitar que la producción industrial en el área del euro haya respondido a las presiones de demanda observadas», subraya.

No obstante, la institución cree posible que el tamaño y el peso relativo de estas «perturbaciones» de oferta y de demanda hayan sido muy diferentes para las distintas ramas de actividad dentro de la industria.

Así, señala que en los últimos trimestres, la incidencia de la escasez de materiales y/o equipo en estas ramas ha sido muy heterogénea, pues mientras en la de fabricación de vehículos de motor o de material y equipo eléctrico más de un 80% de las empresas ven limitada su producción por las dificultades para el aprovisionamiento de materiales o equipo, otras, como en las de alimentación o confección, este porcentaje es inferior al 30%.