El año en que habrá en España más ‘jubilados’ que personas en edad de trabajar

Banco de España
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El “sustancial y progresivo envejecimiento de la población” se traducirá en un incremento “continuado” de la tasa de dependencia, según ha alertado el Banco de España en un informe publicado hoy (‘Evolución reciente y proyecciones de población en España’).

“A pesar de las diferencias en la población total entre las diversas proyecciones analizadas, todas ellas coinciden en contemplar un sustancial y progresivo envejecimiento de la población, que se traduciría en un continuado incremento de la tasa de dependencia”, señala la institución que dirige Pablo Hernández de Cos. “En el caso del INE, la tasa de dependencia, definida como la relación entre la población de más de 66 años y el colectivo de entre 16 y 66, pasaría del 25,6% en 2018 al 45,7% en 2068, y alcanzaría un máximo del 51,6% en 2052”.

Aunque la tasa de dependencia se suele medir usando de referencia los 64 años, el Banco de España utiliza los 66 teniendo en cuenta que la reforma del sistema de pensiones de 2011 estableció el aumento escalonado de la edad legal de jubilación hasta los 67 años en 2027, desde los 65, a un ritmo de un mes por año entre 2013 y 2018; y, a partir de 2019, de dos meses por año hasta 2027.

En general, el proceso de envejecimiento de la población continúa caracterizando al colectivo de nacionales, cuya edad media prolongó su perfil creciente hasta alcanzar los 43,4 años. Por el contrario, entre la población inmigrante, la edad media parece haber interrumpido la senda ascendente de los últimos años (36,4 años de edad media en 2018).

De este modo, la tasa de dependencia entre los extranjeros pasó a estabilizarse en el 11% tras la presión alcista existente desde el inicio de la crisis económica (5,4% en 2008), volviendo a ampliarse la brecha con la observada entre la población nacional, que se cifra por encima del 32%, destaca el Banco de España.

Los resultados del ejercicio de proyección estiman un crecimiento continuado de la población total, hasta alcanzar un nivel máximo en 2048 -muy cercano a los 50 millones de habitantes-, año a partir del que se proyectan moderadas caídas. Al final del horizonte de proyección, en 2068, la población se situaría en torno a los 48,3 millones de personas, frente a los 46,7 millones estimados para 2018.

En relación con las anteriores estimaciones de largo plazo del INE, publicadas en octubre de 2016, estas cifras suponen una importante revisión al alza (de unos 7 millones de habitantes en 2066).