Europa exigirá más despidos en las cajas de ahorros

Novacaixagalicia, CatalunyaCaixa y Unnim, las tres cajas de ahorros nacionalizadas el pasado viernes por el Banco de España, deberán acometer un nuevo proceso de reestructuración de plantilla para cumplir con la legislación europea. Antes de seis meses deberán presentar sus planes ante la Comisión Europea para demostrar que son “viables a largo plazo” y no afectan a la “libre competencia”.

“Reforzar el capital de estas cajas es primordial para que puedan continuar concediendo préstamos a la economía real y llevar a cabo la reestructuración que será necesaria como resultado de las importantes ayudas recibidas del FROB”, declaró en un comunicado el comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia, que no obstante destacó que la aprobación definitiva de las recapitalizaciones “se supedita a la presentación de un plan de reestructuración que garantice que las entidades podrán volver a ser viables a largo plazo, que los accionistas correrán con la parte que les corresponda de las cargas de la reestructuración y que se limitará el falseamiento de la competencia”.

El viernes pasado, el gobernador del Banco de España anunció las nacionalizaciones de Novacaixagalicia, que recibió 2.465 millones de euros, CatalunyaCaixa (1.718 millones) y Unnim (568 millones). Es la segunda vez que estas tres entidades reciben ayudas públicas. La primera fue el año pasado, si bien el apoyo se realizó a través de participaciones preferentes a un interés del 7,75%, y no de acciones como ahora. La nueva caja gallega recibió 1.162 millones de euros, por los 1.210 de CatalunyaCaixa y los 380 de Unnim.

Esta primera ronda de ayudas ya estuvo supeditada a una fuerte reestructuración, que se reflejó sobre todo en recortes de las plantillas y de las redes de sucursales. Los mayores, hasta el momento, los sufridos en Novacaixagalicia, que se ha gastado unos 300 millones de euros en el proceso. La caja gallega, envuelta ahora en un escándalo por las indemnizaciones millonarias de sus directivos, ha acordado la salida, a través de prejubilaciones, de unos 1.580 empleados, algo menos de un 20% de la plantilla. En cuanto a las oficinas, ha acordado el cierre de unas 300, con lo que la red queda en unas 1.300, la mayoría de ellas en Galicia.

Unnim, por su parte, aprobó un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de unos 630 trabajadores (2.800 en total en plantilla) y planea cerrar unas 200 sucursales, un 26% de su red. La entidad salida de la fusión de Caixa Sabadell, Caixa Terrassa y Caixa Manlleu, anunció el pasado mes de agosto que, a cierre de junio, ya había acometido el recorte de 376 empleos y 149 oficinas.

CatalunyaCaixa ya anunció el año pasado un recorte de 1.300 empleos, que se vio ampliado en mayo de este mismo año con 330 bajas incentivadas. La entidad presidida por Adolfo Todó planea cerrar 395 sucursales. Actualmente, CatalunyaCaixa, formada por la integración de Caixa Catalunya, Tarragona y Manresa, cuenta con 8.000 empleados y 1.215 sucursales.

La nueva reestructuración quedará en manos de los actuales gestores de la entidad, a los que el Banco de España ha otorgado una “segunda oportunidad”, en palabras de Fernández Ordóñez.