El acoso de Obama a la banca refuerza la imagen de Santander y BBVA en EEUU

La banca española, con fuerte presencia en EEUU, ha logrado escapar de la demanda que la Agencia Federal de Financiación de la Vivienda (FHFA) estadounidense ha presentado contra 17 bancos estadounidenses y europeos por malas prácticas comerciales, poniendo de manifiesto las diferencias existentes entre los diferentes modelos de banca, y mejorando su imagen en la mayor economía del mundo.

A diferencia del resto de bancos europeos con presencia en EEUU, la banca española se ha caracterizado por trasladar el modelo bancario minorista tradicional en España al mercado americano, por lo que ya desde un primer momento se vieron ajenos a los problemas derivados de la crisis subprime.

Uno de los pioneros en entrar en el mercado estadounidense fue Banco Santander, que en 2006 se hizo con un 20% de Sovereign, para hacerse con el control completo en 2008. Desde entonces, el banco español ha logrado sanear la situación de la entidad, cuya área de influencia es el noreste de EEUU, hasta devolverla a beneficios.

La región del Sunbelt (que va del sudeste de EEUU al sudoeste) es la principal área de actuación del BBVA a través de su filial Compass, reforzada en 2009 por la compra de Guaranty Financial a la Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC), similar al fondo de garantía de depósitos español, y que gestiona las entidades que entran en quiebra.

La FDIC también confió recientemente en otro banco español, el Sabadell, para gestionar a la entidad en problemas Lydian Private Bank. Con esta compra, Sabadell United Bank, filial en EEUU, se refuerza en el Estado de Florida.

También tiene en Florida su sede el City National Bank of Florida, filial de Bankia, si bien, en este caso y tal y como ya adelantó EL BOLETÍN, se encuentra bajo estrecha vigilancia del regulador. El banco firmó el año pasado una orden de acuerdo/consentimiento con el regulador para reducir riesgos, especialmente los vinculados con el mercado inmobiliario.

La FHFA demandó recientemente a 17 bancos por la concesión y comercialización de hipotecas basura o subprime. Estos créditos eran aquellos que se concedían a particulares sin posibles suficientes para afrontar los pagos. Esta práctica, contraria a toda lógica bancaria, era sin embargo rentable ante la premisa de que el precio de la vivienda nunca retrocedía, por lo que la entrega de las llaves al banco no suponía pérdida alguna para la entidad.

Además, estos préstamos se empaquetaban en títulos -collateral debt obligations (CDO)- y se comercializaban fuera del balance de las entidades, lo que dio origen a la denominada banca en la sombra o ‘shadow banking’. Una vez que estalló la burbuja inmobiliaria, estos títulos perdieron su valor casi por completo.

Según denuncia la FHFA, estos títulos terminaron en el balance de los gigantes hipotecarios ahora nacionalizados Fannie Mae y Freddie Mac, ocasionando pérdidas millonarias al gobierno estadounidense, causa por la que ha presentado la demanda.

La agencia estatal considera que Fannie Mae y Freddie Mac invirtieron en esos títulos creyendo que eran seguros, y que el dinero que recibían los bancos por su venta les permitían conceder más créditos, inflando aún más la burbuja.

Demanda

Bank of America , Goldman Sachs, JP Morgan & Chase, Citigroup , Nomura Holdings, Morgan Stanley, Ally Financial, First Horizon National Corp, General Electric se encuentran entre las entidades demandadas. La lista se completa con dos entidades adquiridas por Bank of America, Countrywide Financial y Merrill Lynch, y por un buen número de bancos europeos, a los que se exigen compensaciones millonarias: Deutsche Bank, con 14.200 millones de dólares; el Société Générale, con 1.300 millones; Royal Bank of Scotland, con 30.400 millones; HSBC, con 6.200 millones; Credit Suisse, con 14.100 millones, y Barclays, con 4.900 millones de dólares.

No es la primera vez que el Estado americano presenta una demanda de este tipo. En julio, la agencia gubernamental ya demandó al banco suizo UBS por pérdidas valoradas en 900.000 millones de dólares.

No obstante, puede que la demanda no acabe en los tribunales. Según publica el Financial Times, los grandes bancos estadounidenses están intentando buscar un acuerdo con la fiscalía para que se limiten sus responsabilidades legales, de especial relevancia en el caso de que particulares se sumen a la demanda, a cambio de un pago multimillonario. Entre las entidades que buscan este acuerdo se encuentran JP MOragn, Bank of America, Citi o Wells Fargo.