Guerra entre los sindicatos por la huelga de técnicos subcontratados por Telefónica

Oficinas de Telefónica

Los sindicatos minoritarios se enzarzan con CCOO y UGT, cuyas federaciones de industria acuerdan convocar paros al margen de la huelga que empezó ayer. El personal técnico de contratas, subcontratas y autónomos subcontratados por Telefónica inició ayer una huelga indefinida a nivel nacional que ha dividido a los sindicatos. El paro fue convocado por el minoritario AST, y a las protestas se han sumado CGT y Cobas, pero no cuentan con el apoyo de UGT y CCOO.

De hecho, MCA-UGT -la federación de industria y el metal- ha advertido de las “consecuencias negativas” que la huelga convocada en solitario por Alternativa Sindical de Trabajadores puede acarrear a los trabajadores de las contratas y subcontratas que la secunden porque “no ha seguido los cauces legales, por lo que puede ser considerada ilegal a todos los efectos”.

La nota de UGT ha enfurecido a AST, que recuerda que “la ilegalidad de una huelga solo puede ser declarada por un juez”. El minoritario cree que el objetivo es “meter miedo” para intentar parar esta movilización que también está haciendo daño a “estos sindicatos, institucionales, subvencionados y corruptos” que han propiciado “la precariedad existente” y la “destrucción de empleo digno”.

UGT y CCOO del Metal decidieron no secundar esta huelga porque consideraron que no se respetaron los cauces legales, pero ahora han convocar paros durante dos días semanales a partir del 15 de abril y hasta finales de mes, a pesar de que ambos sindicatos no tienen representación en las contratas, cuyos trabajadores en su mayoría son autónomos.

Precisamente, el mismo día en el que comenzarán estos paros se celebrarán elecciones sindicales en Telefónica, un hecho que podría haber avivado el conflicto. AST, CGT y Cobas tienen cada vez menos representación en el Comité de Empresa, y estarían animando esta huelga para hacerse con la representación de los trabajadores de las contratas. Estos profesionales en su mayoría no tienen sindicatos porque no alcanzan la masa crítica necesaria que exige la ley para constituir su propio comité de empresa.

La huelga continúa adelante, a pesar de que Telefónica España comunicó a sus empresas colaboradoras de despliegue de red que mantiene sus actuales contratos para los próximos tres años por unos 500 millones de euros al año, lo que supone un importe total de 1.500 millones para el periodo, sin hacer una nueva licitación.

La compañía negociaba la licitación de un nuevo acuerdo –que fue el origen del conflicto porque cada vez que se ha producido se precariza a los empleados, denuncian los sindicatos- pero finalmente decidió prorrogar el vigente “para garantizar el empleo, la estabilidad y la calidad del servicio”.

El contrato de Bucle de Cliente que vincula a Telefónica con las contratas es uno de los más importantes que tiene Telefónica en España. Emplea a más de 15.000 trabajadores –la mayoría autónomos- en el sector de las telecomunicaciones en todas las comunidades autónomas y supone a estas empresas facturaciones por encima de los 500 millones de euros al año durante la última década. Estos trabajadores decidieron constituirse en autónomos hace unos años porque era más rentable cobrar por instalación que recibir un sueldo fijo.