Los bancos destinaron un 10% de sus beneficios al pago de impuestos hasta septiembre

Sede del Banco de España
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

En el mismo período del año anterior, el pago de impuestos supuso una cifra negativa de 273,3 millones de euros, frente a un beneficio de más de 3.100 millones. El secretario general de la Asociación Española de Banca (AEB), Pedro Pablo Villasante, ha señalado hoy que los bancos españoles destinaron de enero a septiembre 418 millones de euros al pago de impuestos sobre beneficios. Esta cifra se corresponde a la suma simple de las cuentas de los bancos españoles, sin ajustes de homogeneización, eliminación y consolidación entre entidades del mismo grupo, facilitada a la patronal por el Banco de España.

Utilizando el mismo método de cálculo, el resultado de los bancos alcanzó los 4.069 millones de euros, por lo que el pago de impuestos supuso un 10,27% del beneficio. En el mismo período del año anterior, el pago de impuestos suponía una cifra negativa de 273,3 millones de euros, frente a un beneficio de más de 3.100 millones. Si se tienen en cuenta las ganancias consolidadas, los impuestos sobre beneficios alcanzaron los 3.698 millones de euros.

Durante la rueda de prensa posterior a la presentación de los resultados de la AEB de los nueve primeros meses del año, Villasante ha señalado además que la patronal tiene las “puertas abiertas” a que entre cualquier otra entidad, después de que en los últimos meses se haya producido la entrada de Abanca (tras su integración con Banco Etcheverría) y Cajamar.

Tal y como ha explicado, la AEB ya modificó los estatutos para que pudiese entrar la entidad que quisiera. No obstante, ha declinado comentar si actualmente existen negociaciones para que algún banco se sume a la patronal.

En lo que se refiere a la marcha de la economía española, el secretario general de la AEB considera que aún quedan importantes ajustes por resolver, en particular en lo relativo a los altos niveles de endeudamiento y desempleo. En ese sentido, considera que es preciso “ultimar las reformas que permitirían alcanzar un mayor nivel de eficiencia, flexibilidad y competitividad que facilite el crecimiento económico y la tan necesaria creación de empleo”.

En esa misma línea, también se ha referido a los efectos negativos que está teniendo el parón registrado en las principales economías europeas sobre la española, así como a los efectos de la fragmentación financiera en la eurozona, que mantiene condiciones heterogéneas de financiación para las empresas en función del país de origen que está dificultando la transmisión de las medidas del BCE a la economía real.

TE PODRÍA INTERESAR

DEJA UNA RESPUESTA