Ana Botín apuesta por llevar el “espíritu de las start-up” a la banca

Ana Patricia Botín, presidenta del Banco Santander
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La presidenta de Banco Santander recuerda que “los bancos existen para contribuir al progreso de las personas y las empresas”. La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, escribe hoy una tribuna en el diario El País en la que reflexiona sobre la “función de los bancos” y el escenario que se plantea con la nueva regulación internacional y con los cambios producidos por la tecnología digital.

“Los bancos existen para contribuir al progreso de las personas y las empresas”, explica Ana Botín, que destaca que “está en nuestra mano apoyar el crecimiento, generar riqueza, crear puestos de trabajo e invertir en la sociedad en la que desarrollamos nuestra actividad”.

“Si no cumplimos nuestra función”, explica la banquera, “no progresan ni los bancos ni la sociedad a la que servimos”. En ese sentido, “si actuamos con negligencia se destruye la confianza de la sociedad. Demasiados banqueros perdieron de vista su función básica antes de la crisis. Para restaurar la confianza, tenemos que repensar la forma en que trabajamos y nos comportamos. En Santander, queremos hacer una banca sencilla, cercana y transparente”, explica.

La presidenta del Santander se refiere también a los cambios que traerá la revolución digital. “Al mismo tiempo que construimos relaciones personales, cara a cara con nuestros clientes en las sucursales, ahora también debemos ofrecer un servicio excelente por Internet y por teléfono”. “Nuestros procesos deben cambiar”, reflexiona, ya que “puede que seamos grandes empresas, pero necesitamos el espíritu de una start-up. Debemos adaptarnos a la revolución digital y, al mismo tiempo, tomar siempre decisiones prudentes”.

Para Ana Botín, lo que impulsará el negocio y generará “crecimiento sostenible” serán las relaciones que tengamos “con nuestros empleados, nuestros clientes, nuestros accionistas y con la sociedad a la que servimos”. “Si nuestros empleados se sienten motivados, comprometidos y reconocidos, se esforzarán al máximo por los clientes. Si estos reciben un servicio excelente y sienten que estamos de su lado, contarán más con nosotros. Si esto ocurre, los resultados mejorarán y los accionistas se quedarán con nosotros e invertirán más. Esto ayudará a que podamos hacer más para apoyar a la sociedad y el círculo virtuoso volverá a empezar”.

“El objetivo es común para autoridades y entidades: bancos estables y prudentes, pero innovadores y ágiles”, concluye la presidenta.