Denuncian la situación de las Urgencias en Madrid ante la Inspección de Trabajo

Satse reclama la implantación de un itinerario laboral para los enfermeros

Imagen de unas enfermeras.

Las Urgencias de los hospitales de la Comunidad de Madrid están al borde del colapso. La falta de sanitarios, unido al cierre de los SUAP (Servicios de Urgencias de Atención Primaria) y al aumento de casos de Covid, está poniendo contra las cuerdas al sistema sanitario. Una situación que ha llegado hasta la Inspección de Trabajo.

“La situación es crítica con casi 4.000 enfermeras de menos en los centros asistenciales de la Comunidad de Madrid”. Así lo afirma el Sindicato de Enfermería SATSE, que ha denunciado ante la Inspección de Trabajo “la situación de las Urgencias y del resto de Unidades de los hospitales públicos de la región”.

“El objetivo”, explica en una nota, “no es otro que intentar paliar y reducir los riesgos psicosociales a los que se encuentran sometidas casi 18.000 enfermeras y enfermeros que conforman la plantilla estructural del Sermas en los hospitales públicos de la región y para ello es imprescindible la contratación de más personal”. “Las cargas de trabajo extenuantes se han convertido en una constante”, apunta el sindicato, que si bien es algo habitual en los últimos años se han hecho mucho más evidentes tras la no renovación de casi 3.500 enfermeras, enfermeras especialistas y fisioterapeutas que estaban contratadas para hacer frente al Covid”.

Ahora, en plena séptima ola, SATSE recrimina que el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso diga que no encuentra enfermeras y enfermeros y que la Bolsa de Empleo (de donde se surte el empleo público) está agotada. “Las bajas no se cubren al 100%, muchas enfermeras ven denegados sus permisos o libranzas bajo el epígrafe de ‘necesidades del Servicio’”, critica. Además, “las que hay acuden a trabajar sabiendo que se van a encontrar Urgencias o las plantas de hospitalización con más afluencia de lo habitual y menos personal del necesario”.

A esto hay que sumar el incremento “sustancial” de la demanda asistencial motivada por la mala situación de los centros de salud, el cierre de los Servicios de Urgencia de Atención Primaria (SUAP) y el mencionado aumento de contagios.

En el escrito dirigido por el sindicato a la Inspección de Trabajo se afirma que “la variación en las presencias de enfermeras (el nº de profesionales que trabajan en ese turno) es diaria por las continuas incidencias y escasez de personal para dar cobertura a dichas incidencias, lo que previsiblemente empeorará durante las vacaciones de verano por falta de efectivos”.

SATSE incide, asimismo, en que las retribuciones y condiciones laborales a las que se enfrentan las enfermeras y enfermeros del Sermas “son las más precarizadas del Estado”. “Sus retribuciones se encuentran en el rango inferior de las que se perciben en otros servicios de salud públicos y las condiciones laborales también están entre las más negativas”, asegura. Ante esto, “no es de extrañar que prefieran trabajar en otras regiones donde están mejor retribuidas, menos estresadas y con condiciones laborales más favorables”.

De igual forma, en el escrito dirigido a Trabajo se denuncian “los continuos cambios en la organización y planificación de los turnos de trabajo que se llevan a cabo sin tiempo suficiente, provocando la pérdida de control sobre la autonomía y los tiempos de trabajo, que se une a la denegación de permisos y la realización de doblajes”.

Todo esto no hace más que “agravar la situación de sobrecarga laboral y desgaste psicológico” que sufren las enfermeras y enfermeros que trabajan en los hospitales.