Sebastián Chames presenta su nuevo disco en el Café Central

Sebastián Chames, pianista de jazz

El quinteto liderado por el pianista argentino Sebastián Chames presenta esta semana en el ‘Café Central’, los temas de ‘Reconstrucción’, su interesante segundo disco. En Madrid, los aficionados al jazz conocen y aprecian desde hace unos cuantos años a Sebastián Chames, un pianista argentino que lleva tiempo residiendo en la capital de España y que, entre otras cosas, se encargaba de dirigir la ‘jam session’ de ‘La Fídula’, un antiguo ‘café cantante’ de la calle Huertas donde siempre se prestó mucha atención a la buena música. Ahora, en ‘Reconstrucción’, su nuevo disco, Chames ha incluido un tema que recuerda aquellos tiempos. A veces divertidos y, a veces, duros.

«Uno de los temas, «Primero vino un vecino y luego la policía» es un homenaje a ‘La Fídula’. A la ‘jam’ que hacíamos allí y a las circunstancias que la rodeaban. Durante una época larga sufrimos la ‘persecución’ de la policía’ que nos volvía locos con los permisos. Y yo, además de llevar la ‘jam’, me encargaba de recibirles amablemente y de tratar con ellos. Cuando resolvimos ese problema, nos surgió otro, con un vecino, por culpa de los ruidos. El título del tema altera la realidad cronológica, pero quedaba mejor así», asegura.

En ‘La Fidula’, Chames también tuvo su primer contacto con muchos de los componentes de su actual quinteto, con quién va a presentarse esta semana en el Café Central. Una banda en la que se integran algunos de los músicos más solventes de la escena madrileña del jazz: el trompetista Jorge Vistel, con quien Sebastián ha tocado casi cada semana desde que llegó a Madrid, el bajista Reinier Elizarde “el Negrón”, el batería Daniel García y el saxofonista Rafael Aguila, la más reciente incorporación. El grupo ‘suena’ bien, transmite buenas vibraciones y conforma un conjunto potente y bien trabajado.

Unas características que para Chames generan «una situación óptima» que le permitirán defender en el escenario del Central los temas de ‘Reconstrucción’ con las garantías necesarias, lo que no se antoja precisamente fácil, dada la amplitud del reto, porque en este álbum, grabado en Nueva York, como también lo fue «Primera Toma», la referencia discográfica inicial de este artista, contiene una música excepcional que tiene mucha relación con la nómina de instrumentistas que intervienen en él. Hasta el punto de que, según nos explica el pianista, muchas canciones fueron escritas con la mente puesta en las personas que iban a interpretarlas.

Para empezar, en «Reconstrucción» se nota la mano del coproductor Rodney Kendrick, pianista de Abbey Lincoln y miembro habitual de los grupos de estrellas como Randy Weston, Dee Dee Bridgewater o Diana Ross. Aunque Kendrick es sobre todo un amigo, un mentor y un maestro para Chames. «Rodney es alguién muy cercano para mi, con quien tengo un contacto muy directo. Yo suelo viajar a Nueva York periódicamente y cuando lo hago siempre pasamos algún tiempo juntos, estudiando, tocando con gente… Para mi es una gran fuente de inspiración», asegura.

Mentor

Y tal vez ese sea uno de los motivos que expliquen que Kendrick sea el autor de ‘Remember’ uno de los dos temas del álbum que no ha compuesto el propio Chames. El otro es ‘I Didn’t Know What Time It Was’, un ‘standard’ de Rodgers y Hart cuya inclusión en el disco también responde a unos motivos muy concretos. «Quería darme el placer de tocar a trío con una ‘supersección’ rítmica y por eso metimos este tema», explica.

La ‘supersección’ de la que nos habla Chames está formada por dos auténticos monstruos e interviene en todos los temas del disco. Uno de ellos, el bajista Dwayne Burno, recientemente fallecido. El otro es el batería Willie Jones III, un percusionista joven pero que lleva sobre sus hombros todo el peso de la tradición del ‘hard-bop’ más puro y ancestral. Como no podría ser de otra forma en un músico que ha tocado en las bandas de tipos tan ‘poco recomendables’ como Horace Silver, Herbie Hancock, Sonny Rollins o Cedar Walton.

Los otros instrumentistas que intervienen en ‘Reconstrucción’ están a la altura de unas compañía tan exigente. Son, el trompetista Jeremy Pelt y el saxofonista Justin Robinson, dos extraordinarios músicos a quienes, además, Chames admira y en quienes, como hemos dicho antes, el pianista pensaba al escribir los temas.

Y aún hay otro par de invitados de lujo en este disco: otro saxofonista, Eric Wyatt, ahijado del gran Sonny Rollins, y la cantante Earth Godessa, una potente interprete de ‘hip-hop’. Ambos intervienen en ‘You Complete Me’, un tema interpretado de un modo muy libre que genera un interesante contraste al romper un tanto la línea de temas compuestos y arreglados para quinteto que es la más habitual en el disco. Lo mismo que pasa con Inma, una delicada pieza para piano algo más breve que el resto, que Chames interpreta solo.

La implicación de este excepcional equipo en el trabajo superó con mucho lo que Chames había podido esperar antes de conocerles. El tristemente desaparecido Burno incluso consiguió un ‘bolo’ para todo el equipo en el ‘Smalls Jazz Club’ de Greenwich, un escenario mítico en el que el pianista y su flamante grupo pudieron medir el impacto de los temas en los que trabajaban poco antes de empezar a grabarlos.

En Brooklyn

‘Reconstrucción’ es, por lo demás, un trabajo muy pensado, cuyo título también tiene su historia. «Básicamente, lo que sucede es que más que escribir los temas, los reconstruyo. Los cambio permanentemente, es casi enfermizo. Estuve trabajando en ello, hasta la última noche antes de empezar a grabar», recuerda.

Tampoco la elección del estudio fue casual. Este segundo disco de Sebastián Chames se grabó en Acoustic, en Brooklyn, un enclave cuyas características especiales también han impregnado el resultado final de la grabación. «Aquí había un ‘steinway’ que sonaba especialmente bien. Y sólo teníamos cabinas para el bajo y la batería. Los vientos y el piano se grababan juntos. Así se genera una situación muy auténtica. Tienes que tocar de forma más cercana y a la vez es más arriesgado. No puedes hacer ediciones. No puedes cambiar», explica el pianista.

Sebastián Chames es consciente de que estos tiempos no son precisamente los mejores posibles. Tampoco para las artes. Pero, en su opinión, los músicos tienen la responsabilidad de continuar con su trabajo en cualquier situación. Se trata de conseguir que la música forme parte de la realidad de las personas de la cultura popular. Y, también es consciente de que los músicos de jazz de la escena española tienen que hacer un esfuerzo adicional, porque no es un estilo que haya llegado al público del país desde sus tradiciones propias.

Tal vez por eso, sus proyectos de futuro son tan modestos en su formulación como complejos de poner en práctica en los momentos actuales. «Quiero seguir estudiando, tocar el piano todo lo que pueda y grabar más discos. Porque las grabaciones te sirven para comprender en qué punto te encuentras en un determinado momento y te permiten crecer personal y artísticamente», concluye.