Pablo Iglesias, como una estrella más en San Sebastián

Pablo Iglesias y Ada Colau en San Sebastián - Foto: Festival de San Sebastian/dpa

A falta de dos días para las elecciones regionales vascas, la llegada del secretario general de Podemos había generado mucha expectación. Aunque la alfombra roja de hoy la protagonizaban Ewan McGregor, Jennifer Conelly y Richard Gere, que aterrizó en San Sebastián desatando un auténtico torbellino, Pablo Iglesias se convirtió en «la otra» e inesperada estrella de la jornada.
 
A falta de dos días para las elecciones regionales vascas, la llegada del secretario general de Podemos había generado mucha expectación. Y aunque no hubo «paseíllo» como tal, fueron muchos los que se acercaron a saludarle y aplaudirle a su llegada al auditorio Kursaal, donde presentaba en una sección paralela el documental de Fernando León «Política: Manual de instrucciones».
 
Antes de comenzar la proyección, ante periodistas y público, Iglesias subrayó que nunca «una formación política había dejado entrar hasta la cocina a un equipo cinematográfico para que lo filmaran todo». Y aunque reconoció que al ver el resultado quizá habían abierto demasiado sus puertas, manifestó su deseo de que el resto de partidos hicieran ese ejercicio de transparencia.
 
En «Política: Manual de instrucciones», el director de «Los lunes al sol» sigue el proceso de consolidación de Podemos desde su asamblea general, en octubre de 2014, hasta las elecciones de diciembre de 2015. Y a lo largo de unas dos horas, recoge momentos clave como la «Marcha del cambio», el caso Monedero, la irrupción de Ciudadanos y las desavenencias internas.
 
«El debate duro y la crisis forma parte no sólo de nuestro ADN, sino que además es una condición para el éxito», defendió Iglesias ante un público mayoritariamente a su favor, pues Podemos cuenta con una buena cantera de votos en el País Vasco. «Pero la política es como un partido de baloncesto: a veces hay tiempos muertos, cambios de jugadores o toca defender en zona».
 
En el breve coloquio que se abrió después, Iglesias insistió en que no planea dedicar su vida a la primera línea política. «En esto aguanto cuatro u ocho años como mucho, por una razón muy personal: no me apetece», subrayó. Y aunque se lo desaconsejen sus asesores, volvió a afirmar que le gusta demasiado su profesión de profesor universitario.
 
Preguntado por la posibilidad de unas terceras elecciones en España, que lleva nueve meses con un Gobierno en funciones, el líder de Podemos incidió en echar la culpa al Partido Socialista. «Si se repiten es porque el PSOE no ha tomado una decisión, que es muy difícil, de elegir entre lo que quiere su vieja guardia o la apuesta enormemente arriesgada de construir un futuro político con nosotros».
 
Y de haber terceros comicios, ¿sería legítimo que acudieran los mismos líderes?, le preguntó un espectador. «Creo que lo que ha ocurrido no tiene nada que ver con los candidatos», afirmó, «sino con una elección histórica y estratégica», zanjó. No obstante, sí reconoció que a la izquierda le toca «reinventarse».
 
«El 15-M puso sobre la mesa algo muy duro para la izquierda: la impugnación de un sistema político», declaró. «Lo importante en la izquierda no son sus tradiciones, mitos y símbolos, sino sus contenidos», y en ese sentido dijo sentirse «orgulloso» de haber construido un espacio donde «cabe todo el mundo».