Colocan una placa en la Embajada de Arabia Saudí en Washington con el nombre de Jashogi

Acto de homenaje a Yamal Jashogi en Estambul - DEPO PHOTOS / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

Acto de homenaje a Yamal Jashogi en Estambul - DEPO PHOTOS / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

La organización pro Derechos Humanos Democracia para el Mundo Árabe Ahora (DAWN) ha colocado una placa frente a la embajada de Arabia Saudí en Washington para cambiar el nombre de la calle y honrar la memoria del periodista Yamal Jashogi, asesinado en el interior del consulado saudí en la ciudad de Estambul.

En un evento cargado de simbolismo, el grupo ha presentado el cambio de nombre –aprobado por unanimidad en el Ayuntamiento de la ciudad– a la calle junto a representantes de las principales organizaciones de la sociedad civil solo un día después de que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, haya anunciado un viaje por Oriente Próximo que incluirá una escala en Arabia Saudí.

Entre los asistentes se encontraban la destacada experta en DDHH y relatora de la ONU, Agnes Callamard, la pareja sentimental del periodista, Hatice Cengiz, así como varios congresistas estadounidenses y altos cargos de DAWN.

«Cambiar el nombre de la calle frente a la Embajada honra el coraje y el sacrificio de un hombre que se enfrentó a la tiranía de un dictador brutal y le recordará al Gobierno saudita cada hora de cada día que lo hacemos responsable de su horrible asesinato», ha indicado la directora ejecutiva de la organización, Sarah Leah Whitson, según un comunicado.

Así, ha subrayado que el periodista y activista «fue asesinado por orden del príncipe heredero Mohamed bin Salman» y pagó «un alto precio por su activismo». «Su mensaje y su visión de la reforma democrática siguen vivos a través del trabajo de DAWN», ha recordado.

La cadena estadounidense CNN ha informado anteriormente de que Biden, quien se ha comprometido a convertir a Arabia Saudí en un «paria» por el asesinato del periodista, se reunirá con el príncipe heredero durante su próxima visita al país.

Jashogi, un periodista crítico con la casa real saudí y que trabajaba para ‘The Washington Post’, desapareció el 2 de octubre de 2018 tras entrar en el consulado saudí en Estambul para gestionar unos documentos para poder casarse con su pareja sentimental, Hatice Cengiz.

Sin embargo nunca más se supo de él, sus restos no han sido encontrados y los servicios de inteligencia turcos y occidentales apuntan a que la orden de matarlo solo podría provenir de las más altas esferas del reino saudí.

Si bien en un primer momento Riad negó saber del paradero de Jashogi, finalmente admitió que fue asesinado y desmembrado dentro del consulado, crimen por el cual ocho personas fueron condenadas, pero siempre negando una supuesta implicación de la familia real.

El pasado mes de abril, el Ministerio de Justicia de Turquía aprobó el traslado de la acusación a los sospechosos del caso sobre el asesinato del periodista a la competencia de Arabia Saudí, según un comunicado oficial recogido por el portal de noticias Diken.

La Fiscalía de Turquía había pedido previamente cadena perpetua para los 26 acusados y reclamó a Riad su extradición. El proceso judicial en Arabia Saudí concluyó en septiembre de 2020 cuando, tras el proceso de apelaciones, fueron condenadas a penas de cárcel ocho personas, reduciendo así la pena de muerte dictada en diciembre de 2019 contra cinco de ellas.

Saud al Qahtani, antiguo asesor del príncipe heredero, Mohamed Bin Salmán, y uno de los principales sospechosos, fue liberado por falta de pruebas. Asimismo, el ‘número dos’ de la Inteligencia saudí, Ahmed al Asiri, y el cónsul general de Arabia Saudí en Estambul en el momento del crimen, Mohamed al Otaibi, fueron exonerados.