En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, el portavoz ha criticado que el Gobierno de la nación no sepa “a cuántas personas puede afectar”, lo que considera que es “un caos en la política migratoria”, y que ahora “se agrava” con esta regularización.
“Se va a traducir en riesgo de quiebra de la convivencia en nuestro país, en una saturación y desgüace por parte de los servicios públicos y un efecto llamada, por tanto más negocio para las mafias que ya sitúan a nuestro país como uno de los paraísos de la inmigración”, ha denunciado el consejero, recoge Europa Press.
Además, ha reprochado que el propio Gobierno “no sabe, no contesta y no explica” las cifras ya que “unos ministerios contradicen a otros”, por lo que ha afirmado que no saben cuántos inmigrantes se podrán beneficiar de este proceso en la región. Es por ello que considera que esta medida es “irresponsable”.







