A esto hay que sumar, recoge la Oficina Estadística europea, que la inflación anual de la UE fue del 2,8% en marzo, frente al 2,1% de febrero. Un año antes, era del 2,5%.

Las tasas anuales más bajas se registraron en Dinamarca (1%), República Checa, Chipre y Suecia (todas con un 1,5%). Por su parte, las más altas se registraron en Rumanía (9%), Croacia (4,6%) y Lituania (4,4%). En el caso de España, se situó en el 3,4% interanual.
En comparación con febrero, la inflación anual disminuyó en tres Estados miembros, se mantuvo estable en uno y aumentó en 23.

El alza en la inflación se debe al encarecimiento en los precios de la energía. La guerra en Irán y el bloqueo en el estrecho de Ormuz han provocado una subida del 5,1% interanual del coste de la energía. Además, los alimentos frescos aumentaron un 4,2%.
Asimismo, el coste de los bienes industriales no energéticos subió un 0,5% interanual, dos décimas menos que en febrero, mientras que los servicios se encarecieron un 3,2% interanual, frente al 3,4% del mes anterior.








