La fotografía que dibuja Eurostat apunta a un cambio estructural de gran alcance para la economía, el mercado laboral y la sostenibilidad de los sistemas públicos europeos. Tras recuperar la senda de crecimiento demográfico después del impacto de la pandemia, la Unión Europea se encamina ahora hacia un máximo de población a corto plazo antes de entrar en una fase prolongada de retroceso.
La población de la UE tocará techo en 2029
Eurostat estima que la población de la Unión Europea se situó en 451,8 millones de habitantes en 2025. A partir de ahí, el bloque todavía mantendrá una leve tendencia alcista durante unos años, hasta alcanzar un máximo de 453,3 millones de habitantes en 2029.
Después de ese punto, la trayectoria prevista cambia. La oficina estadística de la UE proyecta una caída gradual hasta 398,8 millones de habitantes en 2100, lo que supone una reducción de 53 millones de personas respecto a 2025. El ajuste equivale a una contracción del 11,7% de la población comunitaria a lo largo del siglo.
Proyección de población de la UE
| Indicador | Dato |
|---|---|
| Población estimada en 2025 | 451,8 millones |
| Máximo proyectado | 453,3 millones |
| Año del máximo | 2029 |
| Población proyectada en 2100 | 398,8 millones |
| Pérdida de población entre 2025 y 2100 | 53 millones |
| Variación entre 2025 y 2100 | -11,7% |
Eurostat anticipa que la Unión Europea apenas crecerá unos años más antes de iniciar un descenso demográfico sostenido hasta finales de siglo
Las proyecciones publicadas este jueves se elaboran a partir de los patrones previstos de fertilidad, mortalidad y migración en los países de la Unión. El resultado confirma una tendencia que Bruselas y las capitales europeas siguen cada vez con más atención: Europa tendrá menos población total y, además, una estructura de edades mucho más envejecida.
Menos jóvenes y menos trabajadores en edad laboral
Uno de los elementos más relevantes del informe es el deterioro del peso relativo de los grupos más jóvenes y de la población en edad de trabajar. Según Eurostat, la proporción de niños y jóvenes de 0 a 19 años dentro del total de la población de la UE bajará del 20% en 2025 al 17% en 2100.
En paralelo, la proporción de personas de 20 a 64 años, es decir, la franja central del mercado laboral, caerá del 58% al 50% en ese mismo periodo. Esta evolución anticipa un entorno con menos trabajadores potenciales para sostener la actividad económica y financiar pensiones, sanidad y dependencia.
La lectura económica es clara: el problema para la UE no será solo tener menos habitantes, sino contar con una base laboral proporcionalmente más estrecha. Eso puede intensificar la presión sobre la productividad, la captación de talento exterior y las políticas de conciliación y apoyo a la natalidad.
La población en edad laboral perderá ocho puntos de peso en la UE, un cambio que amenaza con elevar la presión sobre empleo, pensiones y gasto social
Los mayores de 80 años ganarán 10 puntos de peso
Frente al descenso de los grupos jóvenes, Eurostat proyecta un fuerte aumento de la población de más edad. La proporción de personas de 65 a 79 años pasará del 16% en 2025 al 17% en 2100, mientras que el salto más acusado se producirá entre los mayores de 80 años.
En ese tramo, la participación sobre el total de la población comunitaria crecerá del 6% al 16%. Es decir, los mayores de 80 años ganarán 10 puntos porcentuales en el conjunto de la estructura demográfica europea a lo largo del siglo.
Este comportamiento responde a una combinación de factores ya asentados en Europa: alta esperanza de vida, baja mortalidad y niveles reducidos de natalidad. La consecuencia es un envejecimiento más intenso y prolongado, con implicaciones directas sobre el gasto sanitario, los cuidados de larga duración y la organización de los servicios públicos.
Cómo cambia la estructura demográfica de la UE
| Grupo de edad | Peso en 2025 | Peso en 2100 | Variación |
|---|---|---|---|
| 0 a 19 años | 20% | 17% | -3 puntos |
| 20 a 64 años | 58% | 50% | -8 puntos |
| 65 a 79 años | 16% | 17% | +1 punto |
| 80 años o más | 6% | 16% | +10 puntos |
El gran cambio demográfico de la UE no será solo la pérdida de habitantes, sino el fuerte avance del grupo de mayores de 80 años
Bruselas tendrá que responder con empleo, migración y natalidad
Las cifras de Eurostat refuerzan el debate sobre cómo deberá responder la Unión Europea a medio y largo plazo. Con menos jóvenes, menos población activa y más personas de edad avanzada, la agenda comunitaria tendrá que apoyarse cada vez más en medidas ligadas al mercado laboral, la migración ordenada, el relevo generacional y el impulso a la natalidad.
El reto afecta además a la competitividad. Una UE más envejecida y con menor base de trabajadores tendrá más dificultades para sostener su crecimiento potencial si no compensa ese ajuste con ganancias de productividad y reformas estructurales. En ese contexto, la evolución demográfica deja de ser solo una estadística social para convertirse en un factor económico de primer orden.
El dato de fondo es que la Unión Europea encara un siglo con menos habitantes y con una pirámide poblacional mucho más envejecida, una transformación que condicionará desde el empleo hasta las cuentas públicas.







