Valle de los Caídos

Aviso de la Fundación Franco a la Iglesia: tras la exhumación vendrá su expulsión del Valle

El presidente de la fundación critica que “no tiene España al parecer suficientes problemas por delante como para exhumar otros”.

Valle de los Caídos
Valle de los Caídos

El Gobierno inicia este viernes el curso político con un Consejo de Ministros que acaparará todas las miradas. Sobre la mesa, el decreto ley para exhumar los restos de Franco del Valle de los Caídos. Una decisión que ha puesto en pie de guerra a la fundación que lleva el nombre del dictador, que rechaza de plano esta medida. “¡Pare esto, Sr. Sánchez!”, afirma el presidente de la Fundación Franco, Juan Chicharro, que lanza una advertencia a la Iglesia Católica, cuyo silencio sobre este tema censura.

El presidente de esta fundación y general de División de Infantería de Marina destaca que “la Iglesia Universal no acaba de definirse con claridad en lo que puede ser la mayor traición de su historia a la persona a la que le deben todo”. Dicho esto, Chicharro remarca que “sin Franco la Iglesia española habría desaparecido por completo de España y corre peligro de seguir en este camino ahora por el sendero de la inacción y la omisión”.

Y es que, el máximo responsable de la Fundación Franco advierte “de que lo que viene detrás de la posible exhumación de Franco no será otra cosa que la desacralización del Valle, la posterior expulsión de los benedictinos y, en última instancia en breve, la demolición de la gran Cruz”. Por todo ello, pone de manifiesto lo “preocupante” del “silencio” de la Iglesia.

Toda una llamada a la institución católica para que haga frente a los planes del Gobierno. Pero esto no es lo único que hace este general en el texto que la fundación ha colgado en su web. En él arremete contra Pedro Sánchez, pero también contra José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, este último “quien por omisión, que no por acción, también tiene un grado de responsabilidad nada despreciable”.

Sin embargo, el actual presidente del Gobierno es a quien va dirigida este texto, aunque antes apunta algunas cosas sobre qué le parece la Ley de Memoria Histórica y de su reforma que se presentará en breve en el Congreso. Para el presidente de la fundación “son los principales elementos de una estrategia que pretende borrar de las crónicas grabadas en el tiempo los 40 años que España vivió bajo la capitanía del Generalísimo Franco”.

“Son normas dignas del más ortodoxo estilo soviético o, en su versión más moderna, del tragicómico de las repúblicas bolivarianas, las que en estos momentos intentan trastocar de pleno la convivencia entre españoles, que tanto costó lograr, o, lo que es peor, retrotraernos a una quimérica e idílica Segunda República, que acabó como acabó, es decir con una guerra civil horrorosa”, asegura.

Según Chicharro, “no tiene España al parecer suficientes problemas por delante como para exhumar otros con los que enfrentarnos ahora, enterrados hace ya 80 años y que, digan lo que digan algunos -unos bienintencionados pero maleables y otros con intenciones no tan altruistas como quieren propugnar, cuestiones que ya estaban cuasi olvidadas o con heridas largamente cicatrizadas”.

En su opinión, existe una “campaña mediática” en apoyo de la exhumación que se basa “más en insultos que en argumentos de peso” que busca “desviar la atención del pueblo sobre los verdaderos asuntos que son de su preocupación al más puro estilo ‘chomskyano’”. Asimismo, trata de “colocar a sus débiles y relativistas opositores políticos – PP y C,s– ante disyuntivas sobre las que no tienen bemoles para responder”.

Dicho esto desde la Fundación Franco se apela “a un quizás iluso anhelo de que –Sánchez- se dé cuenta que no está propiciando otra cosa que el enfrentamiento entre españoles y es su responsabilidad el evitarlo, si bien parece iluso pensar que vaya a hacerlo precisamente quien ha alimentado la provocación”.

Antes de terminar, Juan Chicharro lanza el siguiente mensaje al presidente del Gobierno: “Jugar con determinadas cremalleras, las que vuelven a abrir odios ya cubiertos por el polvo del tiempo, al igual que pasa con algunas grietas del planeta, sólo puede dar lugar a consecuencias imprevisibles y trágicas”. Y cita, en concreto, “las que surgen de volcanes que yacían dormidos y que vuelven a vomitar su espantoso fuego a través de dichas fisuras del terreno, invisibles en la paz pero mortales en la guerra de los resentimientos avivados con premeditación, dirección e intenciones inconfesables”.

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