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El SPD abre la puerta a reeditar una coalición de Gobierno con Merkel

Angela Merkel y Martin Schulz
Angela Merkel y Martin Schulz

"Ahora nos toca a nosotros. No debemos gobernar a cualquier precio pero tampoco queremos dejar de gobernar a cualquier precio. Lo determinante serán los temas que logremos imponer".

El Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) abrió hoy la puerta a reeditar una gran coalición de Gobierno con Angela Merkel, después de que las bases de la formación dieran luz verde a entablar los primeros contactos con el bloque conservador liderado por la canciller.
La determinación fue adoptada por una amplia mayoría de los 600 delegados en un congreso federal que hoy se inició en Berlín, en el que el líder del SPD, Martin Schulz, reconoció la amarga derrota sufrida en septiembre en las urnas pero llamó a sus correligionarios a actuar con responsabilidad.

"Ahora nos toca a nosotros. No debemos gobernar a cualquier precio pero tampoco queremos dejar de gobernar a cualquier precio. Lo determinante serán los temas que logremos imponer", señaló el líder del SPD, Martin Schulz.

"Veamos primero qué contenidos podemos imponer y decidamos después qué hacemos", agregó el político que también hoy fue reelegido como presidente del partido con el 81,9 por ciento de los votos.

La ronda de contactos entre el líder del SPD y los conservadores de Merkel comenzará previsiblemente ya la próxima semana.

La aprobación de la militancia no supone una reedición automática de la gran coalición que ha gobernado Alemania durante los últimos cuatro años, sino que sienta las bases para unas primeras negociaciones entre Merkel y Schulz con "final abierto".

Es decir, se trataría de un acercamiento inicial para ver qué posibilidades hay de repetir la alianza entre los dos principales partidos de Alemania. No obstante, tampoco se descarta que, de no lograrse finalmente el consenso, el SPD opte por tolerar un Gobierno en minoría liderado por la "eterna canciller" o que se convoquen nuevas elecciones.

En este sentido, Schulz recalcó que los contactos con los conservadores se iniciarán "sin automatismos" y se comprometió a "explorar todos los caminos posibles", entre los que citó una gran coalición, un Gobierno en minoría de Merkel tolerado por el SPD y un "modelo de cooperación" del que apenas dio detalles.

En caso de que exista un principio de acuerdo entre ambas formaciones, el Partido Socialdemócrata tiene previsto celebrar un congreso extraordinario en enero y, posteriormente, el consultar a sus 440.000 afiliados sobre un posible acuerdo de Gobierno de coalición.

Con este calendario en el horizonte, fuentes del SPD creen que, en el mejor de los casos, Alemania no contará con un Gobierno hasta marzo.

En la primera jornada de un congreso federal de tres días considerado crucial para el futuro del SPD, las nuevas generaciones del partido, los llamados "Jusos", se alzaron como las voces más críticas con el aparato del partido.

El líder de la formación juvenil, Kevin Kühnert, afirmó que la firma de una gran coalición con Merkel supondría un "suicidio político" para el SPD. "La renovación del partido tiene que producirse fuera de la coalición, sino no se producirá", alertó.

Con el paso dado hoy, el Partido Socialdemócrata desbloquea parcialmente la crisis política en la que se vio sumida Alemania desde que hace dos semanas y media se confirmara el fracaso de las conversaciones para formar Gobierno de los conservadores de Merkel con el partido liberal (FDP) y Los Verdes.

Este giro inesperado colocó de nuevo al SPD en el foco, al ser el único partido que tenía capacidad de garantizar la estabilidad política en la potencia europea.

Era un papel protagonista al que, sin embargo, Schulz se resistía, convencido de que, tras sufrir su peor resultado histórico en los comicios generales del 24 de septiembre, el lugar del SPD estaba en la oposición.

La misma noche electoral Schulz anunció a bombo y platillo que su partido rechazaba sellar una nueva gran coalición con Merkel. Dos semanas atrás, incluso tras el fracaso de la alianza tripartita que ya muchos daban por segura reiteró el "no" categórico a aliarse con los conservadores, sin descartar la convocatoria de nuevas elecciones.

Sin embargo, la presión sufrida los últimos días le ha hecho cambiar de posición y le ha llevado finalmente a pedir a sus bases el apoyo para desatascar la crisis de Gobierno.

Schulz, no obstante, pretende fijar líneas rojas antes de sellar un acuerdo con Merkel, temeroso de que una Gran Coalición le pase factura al SPD como ocurrió tras gobernar con Merkel entre 2005-2009 y más recientemente (2013-2017), momentos en los que registraron los dos peores resultados electorales de su historia.
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