La sesión dejó un nuevo giro brusco en los mercados internacionales. La expectativa generada a comienzos de semana por unas supuestas conversaciones para frenar el conflicto perdió fuerza después de que Irán negara contactos directos y rechazara una propuesta de alto el fuego trasladada por Pakistán, mientras los combates siguieron sobre el terreno.
Wall Street volvió a castigar el riesgo geopolítico y el encarecimiento de la energía, con las tecnológicas entre los valores más penalizados
El petróleo vuelve a presionar a la Bolsa
El mercado neoyorquino registró su peor jornada desde enero. El S&P 500 cayó un 1,7% hasta los 6.477,16 puntos, el Dow Jones cedió un 1% hasta los 45.960,11 puntos y el Nasdaq se desplomó un 2,4% hasta los 21.408,08 puntos, suficiente para situarse más de un 10% por debajo de su máximo histórico y entrar técnicamente en corrección. Además, el S&P 500 se encamina a su quinta semana consecutiva de pérdidas, la peor racha en casi cuatro años.
La presión llegó de nuevo desde la energía. El Brent cerró en 88,09 euros por barril, equivalente a 101,89 dólares, tras subir un 4,8%, mientras el crudo estadounidense de referencia terminó en 81,69 euros por barril, equivalente a 94,48 dólares, con un alza del 4,6%. A modo de comparación, antes del estallido de la guerra el Brent rondaba los 60,52 euros por barril, equivalentes a unos 70 dólares. La conversión a euros se ha realizado con la referencia del euro/dólar del BCE para el 26 de marzo.
| Indicador | Cierre | Variación |
|---|---|---|
| S&P 500 | 6.477,16 puntos | -1,7% |
| Dow Jones | 45.960,11 puntos | -1,0% |
| Nasdaq | 21.408,08 puntos | -2,4% |
| Brent | 88,09 euros por barril | +4,8% |
| WTI | 81,69 euros por barril | +4,6% |
| Bono EEUU a 10 años | 4,42% | +0,09 puntos |
El mercado teme más inflación y menos recortes de tipos
El encarecimiento del crudo volvió a trasladarse a la deuda. La rentabilidad del bono estadounidense a diez años subió al 4,42%, frente al 4,33% del miércoles, reflejando que los inversores vuelven a descontar un escenario de inflación más resistente. Ese movimiento complica la expectativa de bajadas de tipos por parte de la Reserva Federal, justo cuando el mercado laboral empieza a dar señales de moderación.
En paralelo, las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo en EEUU repuntaron hasta 210.000 en la última semana disponible, frente a las 205.000 anteriores, un dato todavía bajo en perspectiva histórica pero suficiente para mantener la atención sobre una posible desaceleración económica.
El mercado teme ahora una combinación incómoda para la Reserva Federal: menor impulso económico y energía más cara
Las tecnológicas agravan la caída
Las grandes compañías tecnológicas amplificaron el retroceso del mercado. Meta Platforms se dejó un 8% y Alphabet retrocedió un 3,4% después de que un jurado en Los Ángeles declarara responsables a Instagram y YouTube en un caso sobre diseño adictivo de redes sociales, un fallo que abre la puerta a nuevas demandas pese a que las sanciones económicas conocidas hasta ahora sean reducidas frente al tamaño de ambos grupos.
También cayeron Nvidia, con un descenso del 4,2%, y Amazon, con una bajada del 2%, mientras Apple logró esquivar el castigo general con un avance mínimo del 0,1%. Fuera del sector tecnológico, Commercial Metals perdió un 4,7% tras presentar un beneficio trimestral por debajo de lo esperado.
Asia y Europa también acusan el golpe
La aversión al riesgo se extendió a otras plazas internacionales. El DAX alemán cedió un 1,5%, el Hang Seng de Hong Kong retrocedió un 1,9%, el Kospi surcoreano perdió un 3,2% y el Nikkei 225 japonés bajó un 0,3%, confirmando que la incertidumbre sobre Irán, el Estrecho de Ormuz y el precio del crudo sigue marcando el pulso de los mercados globales.
La guerra en Irán ha devuelto a los inversores al mismo punto de partida: vender Bolsa y vigilar cada movimiento del petróleo
El cierre de este jueves deja una señal clara para los mercados: mientras no llegue una desescalada verificable en Oriente Próximo, el precio de la energía y el miedo a una inflación más alta seguirán condicionando la evolución de Wall Street.







