Vargas Llosa cree que el PSOE podría liderar si abandonara el socialismo, «que está muerto»

Mario Vargas Llosa
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Con motivo de su autobiografía “La llamada de la tribu”, el premio Nobel Mario Vargas Llosa concede a una entrevista a Vanity Fair en la que habla de su admiración por Ciudadanos y valora el panorama político español.

“Al principio, Podemos también representaba esa renovación, pero propone el retroceso más radical hacia formas absolutamente primitivas de estatismo y colectivismo. Quizá el PSOE podría, a pesar de todo, liderar un cambio, como hizo con Felipe. Pero se enfrenta al gran reto de abandonar el socialismo, porque el socialismo está muerto”.

Con este estilo contundente, el escritor considera que el partido que lidera Albert Rivera es la alternativa “más liberal”: “Yo, aunque peruano, me siento parte de España y creo que vale la pena ayudarlos en todo lo posible”. Y lo hizo el pasado mes de octubre en un acto contra el independentismo catalán y el nacionalismo una semana después del 1-O en Barcelona, donde fue orador junto a Josep Borrell.

“Barcelona representaba el ideal de la Europa culta, la apertura al mundo. Que de pronto ese símbolo de modernidad retroceda a algo tan primitivo, tan anacrónico e inculto como el nacionalismo, me sublevó. Esa es la llamada de la tribu. Y contra ella tenemos que librar la batalla de las ideas”, relata Vargas Llosa.

También habla de su encuentro con Fidel Castro, su cena con Margaret Thatcher, de su excolega Gabo y sobre “cómo se vive pensando a contracorriente”. Recuerda que su primer viaje a Cuba fue en 1962 para cubrir la crisis de los misiles para la radio francesa y visitó Cuba cinco veces más a lo largo de la década, integrándose en un grupo de artistas revolucionarios llamado El Puente.

Afirma que muchos de sus integrantes eran homosexuales que esperaban del Gobierno revolucionario un apoyo claro en sus derechos civiles, pero que se decepcionó al ver que la policía capturaba a homosexuales y que algunos de ellos se suicidaran: “Le escribí una carta privada a Fidel manifestándole mi preocupación por este tema. Y él aceptó a darme explicaciones. Fidel era una figura impactante. Eso sí, solo hablaba él. Cuando al fin tocó el tema de los homosexuales, los llamó ‘enfermitos’. Explicó que los jóvenes campesinos que llegaban a La Habana para estudiar caían en manos de los enfermitos, que abusaban de ellos. Todo muy espectacular, pero no me convenció”, afirma.

Cuando rompió con Cuba en 1971 mediante un manifiesto público, se sintió libre para decir lo que pensaba pero afirma que la reacción del medio literario fue iracunda: “Me bañaron de mugre. En esa semana recibí más mugre que en toda mi vida”, afirma en la entrevista.

“Pablo Neruda, que ya había vivido lo mismo, me advirtió: ‘En América Latina, si destacas en alguna cosa, la que sea, te van a bañar en mugre. Porque los envidiosos son infinitos. Y muchos, incluso entre tus amigos, te odian solo por el hecho de haber escrito las novelas que ellos no han podido escribir”.