Un exconsejero de la M30 critica que la obra se proyectó para enriquecer a grandes empresas

Gallardón presenta el fin de las obras de la M30.

El exrepresentante del PSOE en el consejo de administración de Calle 30, el exconcejal Félix Arias, ha sido uno de los intervinientes en la tercera sesión de la comisión de investigación en el Ayuntamiento de Madrid sobre los sobrecostes de la M30. Y ha centrado su intervención en defender que la megaobra emblema de la alcaldía de Alberto Ruíz-Gallardón se hizo para favorecer a grandes empresas “que buscaban tajo”: “Hubo un acuerdo entre la derecha política y la derecha económica”, ha criticado.

“Es un disparate de coste, somos el hazmerreír de la mayor parte de las universidades del mundo”, ha afeado sobre el total de la obra de túneles de circunvalación de la capital: “Nadie hará nunca nada como esto; ha servido para que otras ciudades piensen ‘qué disparate, no haremos algo así’. Y han pasado doce años y nadie ha hecho esto”, ha defendido ante las preguntas de los actuales concejales de Ahora Madrid, PP, PSOE y Ciudadanos en la comisión.

Arias declara que al interés empresarial en la megainfraestructura hay que sumar el rédito político que en su opinión buscaba el exalcalde del PP. “Unas obras faraónicas sin parangón en el mundo mundial, como se hizo con Metrosur», ha criticado.

Acusa a Gallardón de “prisas electoralistas” y “barrabasadas legales”, lo que dejó al proyecto sin un estudio completo de impacto ambiental: «Derivaron en una obra descomunal e innecesaria que alteró el modelo de movilidad de una ciudad en un momento con una contaminación enorme, cuando no se cumplía con la normativa del aire, con denuncias de la OMS por muertes por contaminación», ha remachado, en declaraciones recogidas por Europa Press.

El exconcejal del PSOE ha focalizado buena parte de la responsabilidad en el que considera el ‘padre de la m30’, el ingeniero Manuel Melis. “Melis, en campaña, anunció un coste de 1.200 millones. Luego el concejal de urbanismo anunció 1.700 y luego fue subiendo y subiendo”, ha denunciado al rememorar los años previos al inicio de las obras. “La cifra no es esa, porque también hay que sumar tres túneles que le pasaron al Ayuntamiento, y luego está la operación del río, que no está presupuestada”, ha defendido.

Para Arias, los sobrecostes de la obra partiendo los 1.200 millones anunciados en campaña por Melis se debe a un déficit de planificación porque «los proyectos se quisieron hacer deprisa, de modo que mientras estaban las obras en marcha se hacían los estudios de señalización, de ventilación, etc”.

Critica que una vez proyectada la construcción el equipo de arquitectos y los responsables políticos vieron que no había ni tuneladoras ni otros equipamientos necesarios para acometer la obra. La solución la encontró Melis en Alemania y Japón, países a los que encargó estas tuneladoras, que fueron «encargadas por esas grandes empresas, aún no por el Ayuntamiento”, critica Arias, recordando que en ese momento el PP aún no había ganado las elecciones municipales con Gallardón. Dichas empresas fueron luego las adjudicatarias de los trabajos de la M30. «Parece un cuento pero no lo es», ha lamentado.