Terremoto de magnitud 4,3 en La Palma, el más fuerte desde la erupción del volcán

Cuatro vecinos observan desde un alto el avance de la colada de lava del volcán de La Palma en las cercanías de la localidad de La Laguna. EFE / Carlos de Saa

Cuatro vecinos observan desde un alto el avance de la colada de lava del volcán de La Palma en las cercanías de la localidad de La Laguna. EFE / Carlos de Saa

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

La isla de La Palma registró este jueves un terremoto de magnitud 4,3 en la escala de Richter, el más potente desde el inicio de la erupción volcánica, activa desde el 19 de septiembre en la zona de Cumbre Vieja.

Según informó el Instituto Geográfico Nacional (IGN) de España, el sismo se registró en el suroeste de Villa de Mazo, en La Palma, a 35 kilómetros de profundidad.

Después del seísmo –que se produjo a las 12:17, hora local– hubo otros tres temblores de magnitud 3,3, 3,4, y 3,3. En total, a lo largo del día se registraron más de 60 movimientos sísmicos en la isla de La Palma.

En los 19 días que dura la erupción, las coladas cubrieron ya más de 422 hectáreas de terreno, incluyendo 38 hectáreas ganadas al suelo oceánico.

Según calculos hechos en base al mapeo por satélite de Copérnico, el sistema de emergencias de la Unión Europea, la lava ya arrasó más de 1.000 edificios.

Alrededor de 6.000 vecinos permanecen desalojados. En las últimas horas, el desborde de una de las coladas de lava obligó a realizar nuevos desalojos, sumando otras 219 personas evacuadas.

En concreto, según informó el Cabildo de La Palma, una bifurcación en la colada de lava que fluye hacia el mar provocó que un dedo de la misma se desplace a una playa cercana.

Curiosamente, la lava cae ahora sobre el delta formado con el magma de la erupción del volcán San Juan, en 1949. A su paso hacia esa zona, la lava arrasó cultivos plataneros, depósitos de agua y alguna edificación.

En paralelo, la nube de ceniza causada por la erupción obligó a cerrar el aeropuerto de La Palma, en la mañana de este jueves.

Además, en las últimas horas creció la preocupación por la calidad del aire. Las últimas mediciones indican que el volcán está emitiendo en torno a 16.000 toneladas diarias de dióxido de azufre, lo que se encuentra muy por encima de los niveles aceptables, que se situarían en torno a las 100 toneladas.

Según apuntan los expertos del Plan de Emergencia Volcánica de Canarias (Pevolca), el uso de mascarillas con filtro FFP2 y la recomendación de salir a la calle lo menos posible son suficientes para evitar daños en la población.

Sin embargo, preocupa la dirección del viento, que en estos momentos arrastra las cenizas y los gases que brotan del volcán hacia el interior de la isla, diferente a días anteriores, cuando lo hacía el océano.